La Toxoplasmosis en una infección parasitaria que, si se contrae durante el embarazo, puede poner en peligro la salud de tu bebé. Te ayudamos a conocerla mejor y a descubrir cómo prevenir, cómo detectarla y cómo tratarla.

Toxoplasmosis:  Cómo Evitarla Durante el Embarazo

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por protozoos.  Se trata de una infección parasitaria causada por un organismo unicelular llamado Toxoplasma Gondii, que se presenta en diversos mamíferos, aves y reptiles y puede contagiarse al ser humano por contacto con animales afectados, especialmente gatos, o por el consumo de verduras o frutas contaminadas con las excreciones de estos.

La toxoplasmosis suele ser benigna e incluso asintomática, pero resulta peligrosa si se contrae durante el embarazo, pudiendo llegar a  provocar malformaciones en el feto.

Normalmente la infección activa solo sucede una vez en la vida y la persona, salvo en casos de déficit inmunitario,  se vuelve inmune de tal forma que,  aunque  el parásito permanece dentro del cuerpo por un tiempo indefinido, se mantiene inactivo.   Por eso, las mujeres que desarrollan inmunidad a la infección antes del embarazo no corren el riesgo de transmitirla a sus hijos.  En cualquier caso, conviene dejar transcurrir al menos 6 meses entre la fecha de la infección y el comienzo del embarazo.

¿Cómo se transmite la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis se trasmite de los animales a los seres humanos.  Los expertos creen que alrededor del 50 por ciento de las infecciones de toxoplasmosis se producen por comer carne infectada cruda o poco cocinada. No obstante, también puede contraerse de otras formas, como consumir agua o alimentos crudos contaminados (frutas o vegetales frescos) o por la exposición a los excrementos del gato, al tocar tierra infectada o la arena de la caja si después se lleva la mano a la boca, la nariz o los ojos.

Por su parte, los gatos la contraen al comer un roedor o un ave infectada.  Aunque estos gatos aparentan estar sanos, el parásito se reproduce en el intestino, formando ooquistes  que acaban en el jardín, en el arenero o en la tierra donde defecan, excretando millones diariamente durante  un periodo de tiempo  de hasta 3 semanas tras la ingesta.

Se convierte en infecciosa en 24 horas y resiste a la mayoría de desinfectantes, siendo capaz de sobrevivir en la tierra durante más de un año si se dan las condiciones de humedad y temperatura adecuadas.

La toxoplasmosis no se puede transmitir de persona a persona, salvo madre a hijo durante el embarazo (toxoplasmosis congénita),  a través de la transfusión de sangre infectada o del trasplante de un órgano afectado.

Síntomas

Es una de las infecciones más comunes que, en la mayoría de los casos, pasa inadvertida al no  ocasionar síntoma alguno.  Por supuesto depende de la edad y de la respuesta del sistema inmunitario a la infección de la persona que la contrae.  Sus síntomas, de existir, son similares a los de la gripe o la mononucleosis infecciosa: glándulas hinchadas, fatiga, dolores musculares, malestar o fiebre.

Riesgos para la mujer embarazada

Si una mujer contrae toxoplasmosis por primera vez durante el embarazo, existe un 40% de probabilidades de que transmita la infección al feto.  El riesgo y la gravedad de la infección dependen del momento del embarazo en que se haya contraído.

El riesgo de contagiar al feto va aumentando a medida que avanzan los meses de embarazo, pero, a su vez, va disminuyendo la gravedad de las consecuencias, siendo éstas mucho más graves en el primer trimestre.

Prevención durante el embarazo

Dada la trascendencia para la salud del feto, resulta imprescindible adoptar las siguientes pautas de prevención en el caso de que la embarazada no esté inmunizada:

Precaución con algunos alimentos: carne, embutidos,  frutas o verduras frescas, huevos y leche 

    • Evita el consumo de carnes poco cocidas, incluidos los embutidos. Podrás consumirlos, pero previamente deberás congelarlos a -20ºC durante al menos dos días.
    • Lava o pela las frutas y verduras antes de consumirlos.
    • No consumas huevos crudos bajo ningún concepto.
    • Utiliza solamente leche pasteurizada. Evita los alimentos elaborados y dulces hechos con leche sin pasteurizar

Cuidado particular con las Mascotas, especialmente con los gatos 

    • Haz que otra persona limpie su caja de arena y que la vacíe y limpie diariamente. Esto reduce el riesgo de infección porque los ooquistes no son infecciosos las primeras 24 horas después de haber sido excretados. Si no tienes otra alternativa que hacerlo tú misma, utiliza guantes desechables y después lávate bien las manos. Algunos expertos sugieren incluso utilizar una máscara, para evitar partículas transportadas por el aire al mover la arena.
    • Para evitar que tu gato se infecte durante tu embarazo, aliméntalo con comida especial para gatos o con restos de comida bien cocidos, nunca con carne cruda o poco hecha.
    • Evita que el gato salga de casa, para impedir que cace roedores o pájaros que pudieran estar infectados.
    • Mantén al gato lejos de la encimera de la cocina y de la mesa en la que comes.
    • Aunque no es muy probable que el gato tenga parásitos en el pelo, es recomendable lavarse las manos inmediatamente después de jugar con él, especialmente antes de comer. No te lleves las manos a la boca, nariz u ojos antes de haberte lavado.
    • No traigas un gato nuevo durante tu embarazo ni juegues con gatos de la calle.

Medidas especiales de higiene:

    • Lávate bien las manos si has manipulado carne cruda o embutido o si has estado en contacto con frutas o verduras sin lavar
    • Lávate, también de inmediato, si has tocado el suelo, el jardín  o cualquier otro lugar que pudiera estar contaminado con las heces de animales.
    • Limpia bien las tablas de cortar, los cuchillos y otros utensilios y las zonas de la cocina que hayan estado en contacto con carnes, aves o marisco crudos, o con fruta o verdura sin lavar.
    • E insistimos de nuevo, no te toques la boca, la nariz ni los ojos mientras estés preparando la comida y lávate siempre las manos antes de comer.

 Otras medidas de seguridad 

    • Utiliza guantes desechables al manipular alimentos crudos si tienes heridas en las manos, para que no estén en contacto con posibles fuentes de exposición al parásito.
    • Mantén la comida alejada de moscas, hormigas y cucarachas. Cuidado con las plagas.
    • Utiliza agua envasada cuando salgas al campo o realices viajes a determinados países, para evitar aguas contaminadas.
    • Usa guantes cuando trabajes en el jardín y, recuerda, no debes tocarte la boca, la nariz ni los ojos con las manos hasta después de haberlas lavado bien, porque es posible que algún gato haya depositado el parásito en la tierra.
    • Evita los areneros donde juegan los niños, puesto que han podido ser infectados por algún animal.

Toxoplasmósis congenita

Cuando una mujer contrae la toxoplasmosis durante el embarazo y no recibe tratamiento alguno, existe la posibilidad de que trasmita la infección al feto en proceso de desarrollo. Los bebés que se infectan durante el primer trimestre de la gestación son, como ya hemos indicado,  los que tienden a presentar síntomas de mayor gravedad, pudiendo llegar a provocar un aborto espontáneo.

Si el médico sospecha la presencia de una toxoplasmosis activa en la embarazada, realizará pruebas en laboratorio especializado.  De confirmarse, intentará verificar si el feto también ha sido afectado: algunas pruebas como la amniocentesis y la ecografía por ultrasonido ayudan a realizar el diagnóstico.  En caso afirmativo, existen tratamientos farmacológicos que parecen reducir la frecuencia y la gravedad de los síntomas para el neonato.  Es fundamental que diagnóstico y tratamiento se realicen lo antes posible, para disminuir las probabilidades de que el feto contraiga la enfermedad.

Si en la analítica que se le realiza al nacer al bebé da positivo en la infección, lo tratarán con antibióticos durante un año, aunque no presente síntomas.  Ello es debido a que solo un 10% de los niños que nacen con toxoplasmosis congénita presenta una forma evidente de la enfermedad: infecciones en ojos o hígado,  bazo agrandado,  ictericia en la piel (color amarillento), neumonía o trastornos cerebrales.  Del restante 90%, un amplio porcentaje no muestra signos aparentes de la infección, pero éstos pueden revelarse varios meses o varios años después.  Por ello deberá realizarse un seguimiento de audición y de vista, ecografías y otras pruebas que permitan comprobar su desarrollo y evolución.

Si bien el tratamiento tras el nacimiento no puede revertir todo el daño que hubiera podido producirse, se logrará disminuir mucho el riesgo de desarrollar nuevos problemas durante la infancia y la adolescencia.

Pero no debes preocuparte, especialmente si adoptas las medidas de prevención y seguridad que te hemos propuesto.

te puede interesar de nuestra tienda…

acido-folico-400g-100-tabs-lamberts

Multivitaminas para el embarazo y la lactancia