En este reportaje te explicamos cómo tomar suplementos de Vitamina A, cuáles son las dosis recomendadas, su sinergia con otros elementos y cuáles son los síntomas de carencia y de toxicidad.

Suplementos de Vitamina A, Dosis y Síntomas de Carencia

Una ingesta adecuada de alimentos ricos en vitamina A es esencial para que nuestro organismo pueda llevar a cabo algunas funciones esenciales para la vida. Pero existen distintos motivos por lo que puede existir un déficit de esta vitamina, no solo porque no sigamos una dieta equilibrada, sino que también pueden existir causas endógenas o circunstancias que requieren una suplementación expresa de Vitamina A.

Vamos a revisar, en primer lugar, cómo podemos tomar suplementos de Vitamina A y en qué dosis y, a continuación, te explicaremos cuáles son los síntomas y las causas por las que podemos estar sufriendo un déficit de Vitamina A para poder detectarlo y tomar cartas en el asunto.

Suplementos de Vitamina A

En primer lugar, debemos tener claro que la vitamina A es liposoluble, es decir, nuestro cuerpo tiende a acumularla y el sobrante no se expulsa por la orina fácilmente (como ocurre con otras vitaminas hidrosolubles como la Vitamina C), por lo que debemos tener cuidado para no exceder las dosis que nuestro cuerpo requiere. Una persona sana contiene en su organismo aproximadamente 400mg de Vitamina A que representan las reservas para un año entero.

Podemos obtener Vitamina A de dos maneras (tanto en la dieta como en los suplementos). O bien tomamos retinol (suplementos o productos animales) o bien betacaroteno (que es una provitamina A presente en productos de origen vegetal o en suplementos). A continuación te explicamos las grandes diferencias entre uno y otro:

    • Retinol

      El retinol es Vitamina A y lo podemos obtener en la dieta a través de la carne y los productos de origen animal. Si vamos a tomar suplementos de retinol debemos tener mucho cuidado, ya que su exceso puede ser muy perjudicial porque el cuerpo lo acumula y no puede eliminar los excesos. Si vas a tomar suplementos de retinol, es esencial seguir las instrucciones del terapeuta o las dosis indicadas en el prospecto.

    • Betacaroteno

      El betacaroteno es una provitamina (es decir, nuestro cuerpo lo transforma, una vez dentro, en vitamina A). Diferentes especialistas aseguran que las dosis altas de betacaroteno no conllevan riesgo alguno, puesto que el cuerpo solo sintetiza (transforma) lo que necesita y el resto lo elimina. Además, tiene mayor actividad vitamínica que el retinol y es más eficaz en determinados trastornos. Por lo tanto, siguiendo algunas corrientes de vanguardia de terapia ortomolecular, te recomendamos que elijas el betacaroteno antes que el retinol, aunque lo mejor es escuchar los consejos e indicaciones de tu terapeuta.

Dosis de Vitamina A

Como sabes, las dosis diarias recomendadas de casi todos los micronutrientes se quedan bastante escasas a la luz de las investigaciones más recientes, sobre todo cuando se trata de dosis terapéuticas. Es decir, si eres una persona sana, conviene seguir las dosis diarias recomendadas, pero cuando se trata de seguir una terapia ortomolecular por el motivo que sea, se requieren dosis mayores.

Aunque la dosis diaria recomendada de Vitamina A es 900 microgramos, algunos terapeutas ortomoleculares recomiendan estas dosis que te sugerimos. No obstante, la forma más eficaz de tomar suplementos es siguiendo las pautas de una persona profesional que analice tus circunstancias personales.

    • Hasta los 6 meses 1400 U.I.
    • De 6 meses a 5 años 2000 U.I.
    • De 6 años a 10 años 3000 U.I.
    • Mujeres 4000 U.I.
    • Embarazadas 5000 U.I.
    • Lactancia 6000 U.I.
    • Hombres 5000 U.I.

1 U.I. es el equivalente biológico de 0.3 microgramos de retinol y 0.6 microgramos de betacaroteno.

Toxicidad de vitamina A

Aunque todavía se desconocen numerosos compuestos y su efecto en nuestro organismo, cada vez son más los conocimientos que tenemos sobre los micronutrientes gracias a las últimas investigaciones. Estas son algunas conclusiones obtenidas sobre la toxicidad de la Vitamina A:

    • Alimentos. No es habitual que se sobrepasen las dosis si la Vitamina A procede de la dieta (tanto si es retinol de procedencia animal como betacaroteno de procedencia vegetal).
    • Suplementos de retinol. Muy peligroso si se excede. Puede provocar graves problemas o muerte, aborto, defectos de nacimiento, alteraciones de piel y mucosas, bello corporal, dolor abdominal, náuseas, vómitos, edema, dolor de cabeza, etc.
    • Suplementos de betacaroteno. No se conocen efectos secundarios importantes (el cuerpo solo sintetiza lo que necesita), a excepción de los fumadores (potencia el cáncer de pulmón según distintos estudios). Con esta salvedad, el único efecto secundario si se exceden las dosis es que la piel se pone levemente amarilla.

Sinergias de la Vitamina A

A la hora de tomar suplementos de Vitamina A, es importante tener en cuenta algunas consideraciones sobre su sinergia con otros elementos:

    • La Vitamina C y la Vitamina E protegen de la oxidación causada por la Vitamina A
    • La Vitamina C protege de los posibles efectos tóxicos de la Vitamina A
    • El Zinc y la Vitamina E facilitan la absorción de Vitamina A
    • La Vitamina E multiplica por 6 la acción de la Vitamina A

Carencia de Vitamina A

Si seguimos una dieta variada y equilibrada conseguiremos unos niveles adecuados de vitamina A y, con ello, un sistema inmunológico fuerte. Pero pueden existir diversos factores por los que una persona sufra un déficit de Vitamina A:

    • Nutrición deficiente. Falta de aporte de esta vitamina a partir de la dieta por malnutrición, dietas extremas de adelgazamiento, etc.
    • Enfermedades. Algunas enfermedades respiratorias, renales, digestivas, metabólicas o hepáticas pueden impedir la correcta absorción de Vitamina A aunque la estemos ingiriendo a partir de la dieta.
    • Fármacos. Algunos fármacos tienen actividad antivitamínica que impide la correcta utilización de las vitaminas por parte de nuestro organismo. Algunos de ellos son los antiácidos, anticoagulantes, laxantes o la aspirina.
    • Necesidades especiales. Las necesidades vitamínicas aumentan en algunas situaciones o circunstancias especiales como en caso de enfermedad crónica, infección, fiebre, alcoholismo, tabaco, cáncer, embarazo o toma de anticonceptivos.

Síntomas de carencia de Vitamina A

Estos son algunos de los síntomas que podemos presentar si sufrimos deficiencias de Vitamina A:

    • Piel. La piel engorda su textura, se pone roja y pueden llegar a producir enfermedades de la piel como eccemas o escamas en forma de copos.
    • Cabello. Se produce caída del cabello o aparición de caspa.
    • Visión. Se produce ceguera nocturna, infección, sequedad, dolor o molestias en párpados y ojos. También úlceras y córnea lechosa y azulada.
    • Otros. Retrasos en el crecimiento, sistema inmunológico debilitado, delgadez extrema y anorexia, dolores de huesos, cálculos renales, menstruación excesiva.

Si piensas que puedes estar teniendo síntomas carenciales de vitamina A, es importante que investigues (ya que las funciones de la Vitamina A en el organismo son esenciales), que te pongas en manos de un terapeuta que te indique las dosis adecuadas a tus circunstancias personales y, por supuesto, que sigas una dieta con abundancia de alimentos ricos en Vitamina A.