¿Es el colesterol tan malo como nos quieren hacer creer? Conoce los estudios que denuncian el negocio farmacéutico.

Mitos Sobre el Colesterol cuestionados por la Ciencia

Las cuestiones sobre el colesterol despiertan muchas sospechas. De alguna manera milagrosa, las “versiones oficiales” sobre las enfermedades siempre parecen beneficiar a las multinacionales farmacéuticas. Y por supuesto, una vez hecha la campaña sobre la “versión oficial”, el miedo se extiende sin cortapisas y simplemente aceptamos lo que se nos dice. El problema es que cuando empezamos a escarbar un poco, nos encontramos con una realidad muy diferente.

“El colesterol es muy perjudicial”

El colesterol es un tipo de grasa imprescindible en la fisiología porque realiza funciones esenciales en el organismo: compone y protege la membrana celular y es precursor de la vitamina D, de las hormonas sexuales y corticoesteroidales y de las sales biliares. El hígado produce colesterol para enviarlo a los tejidos en forma de LDL (lo que conocemos como colesterol malo) y todo el colesterol sobrante viene de vuelta al hígado en forma de HDL (lo que conocemos como colesterol bueno) para ser metabolizado o expulsado en la bilis.

Un estudio publicado en The Lancet en 1997 sugiere que los niveles altos de colesterol en sangre favorecen la longevidad, sobre todo en las personas ancianas, y previenen el cáncer. Al parecer, los estudios que se realizan suelen prescindir de las personas mayores, y ya es mucho el personal médico-científico (por ejemplo, del Hospital de Reikiavik y la Clínica de Prevención de Cardiopatías de Islandia) que señalan que, dependiendo de la edad y el sexo, los niveles requeridos en el organismo son muy diferentes, por lo que mantener niveles bajos no siempre es beneficioso.

Desde el Centro Médico de la Universidad de Leiden (Países Bajos) se observó que cuando aumenta moderadamente el nivel de colesterol, desciende la mortalidad. Además, un estudio de Nueva Zelanda demostró que, entre los sujetos analizados, quienes tenían niveles más bajos presentaban mortalidad más elevada.

“El colesterol causa enfermedades cardiovasculares”

Los complicados procesos fisiológicos en los que se ve implicado el colesterol son tan complejos y numerosos que resulta muy difícil determinar de manera exacta y concienzuda si tiene un efecto directo o no en la mortalidad por enfermedades del corazón, sobre todo teniendo en cuenta las particularidades de cada persona (edad, sexo, hábitos, etc.).

El factor más importante a tener en cuenta es el equilibrio entre los dos tipos de lipoproteinas, es decir, el LDL y el HDL. Si tenemos un índice muy bajo de HDL comparado con el LDL quiere decir que el colesterol se terminará acumulando y esto causará trastornos al organismo, pero si son equivalentes, no tienen por qué generar ningún tipo de enfermedad.

“Las grasas aumentan los niveles de colesterol en sangre”

Gracias a la campaña contra el colesterol también se ha demonizado a las grasas de manera general y completamente arbitraria. Las grasas son un nutriente imprescindible para la salud del organismo. Las más beneficiosas son las grasas insaturadas (mono o poliinsaturadas) y su ingesta diaria es imprescindible para mantener la salud, ya que, al igual que el colesterol, también cumple funciones químicas esenciales en el organismo.

Las investigaciones científicas europeas más rigurosas y de larga duración sugieren que reducir la ingesta de grasas apenas influye en los niveles de colesterol en sangre (de un 4% a un 2%). Por lo tanto, aunque efectivamente sí tiene relación, la variación es tan insignificante que es más importante mantener una dieta equilibrada que nos permita disponer de nutrientes saludables, no tóxicos, en el interior de nuestro organismo, que limitarnos el tipo de nutrientes que ingerimos.

En 1997, el Estudio del Corazón Framingham, uno de los estudios que se toma como referente a nivel mundial, reveló que “la ingesta de grasa y el tipo de grasa no guardan relación con la incidencia del resultado combinado de todas las enfermedades cardiovasculares o con la mortalidad cardiovascular total”.

“Tener niveles bajos de colesterol es muy beneficioso”

Es más importante mantener un nivel equilibrado de colesterol LDL y HDL que bajar el nivel de colesterol.

En un estudio científico presentado en 2012 en el Colegio Americano de Cardiología, se afirma que podría existir una relación entre niveles bajos de colesterol LDL con un mayor riesgo de sufrir cáncer. En realidad, el estudio plantea la duda de si son los niveles bajos los que favorecen la aparición de un cáncer o si son las estaninas (medicamentos anti-colesterol) las causantes.

En cualquier caso, numerosas investigaciones sugieren que los índices bajos de colesterol aumentan las probabilidades de sufrir distintos trastornos, entre ellos depresión o derrames cerebrales. Es más, los responsables del Estudio Bramingham aseguraban que por cada 3% de aumento de grasas se reducía el riesgo de sufrir un derrame cerebral en un 15%.

Mejor las grasas vegetales que las animales

La diferencia entre las las grasas animales y las vegetales es que las animales son saturadas y las vegetales (también llamadas aceites) son insaturadas. Las más beneficiosas, sin duda, son las grasas insaturadas (también presentes en algunos tipos de pescado). Pero este no es el asunto trascendental en relación al colesterol.

Lo importante es no consumir bajo ningún concepto grasas trans (grasas parcial o totalmente hidrogenadas). Las grasas trans son las resultantes de un proceso industrial a través del cual los aceites vegetales (o sea, grasas insaturadas) se convierten en saturadas para obtener una consistencia, sabor o textura determinada. Por ejemplo, la margarina. Para conseguir que la margarina sea sólida, el aceite se somete a un proceso de hidrogenación. Las nuevas corrientes de nutrición aseguran que estas grasas son cancerígenas y muy perjudiciales para el organismo. Tienen un poderoso efecto oxidante (por su gran cantidad de radicales libres) que puede actuar en la calidad del colesterol. Eso sí es preocupante.

Por otra parte, los productos light, como ya hemos visto en otros reportajes, contienen gran cantidad de aspartamo, uno de los aditivos considerados como más peligrosos que también intoxican nuestro organismo.

Por lo tanto, para mantener unos niveles equilibrados de colesterol, lo importante no es ingerir grasas vegetales hidrogenadas y productos light, sino mantener una dieta equilibrada con productos de calidad,  naturales, de temporada, ecológicos si es posible, con todos los nutrientes imprescindibles y variada.

Si quieres más información, visita nuestro artículo colesterol.