Los derivados fermentados de la leche son más saludables que la propia leche, pues contienen probióticos que favorecen la salud de la flora intestinal y, por lo tanto, la salud de todo el organismo.

Los Mejores Derivados de la Leche

Cada vez más nutricionistas de vanguardia, especialmente los adeptos al mundo de la alimentación orgánica y BIO, recomiendan limitar el consumo de leche lo más posible (sobre todo la leche industrial, no ecológica) por algunos motivos que veremos enseguida.

Puestos a tomar leche, mucho mejor tomar derivados de la leche fermentados que, al menos, contienen bacterias muy beneficiosas para el intestino y, por lo tanto, para todo el organismo.

Las desventajas de la leche

En nuestro artículo es bueno o no tomar leche os lo explicamos de forma ampliada pero, resumiendo, las desventajas de la leche de vaca son:

    • La caseína: una proteína presente en la leche que, según muchos especialistas reconocidos como la famosa bióloga Olga Cuevas, aseguran que actúa como un pegamento dentro del organismo generando mucosidad en muchos tejidos y pudiendo producir distintos tipos de enfermedades.
    • Cócktel de toxinas: hormonas, antibióticos, transgénicos y pesticidas procedentes del pienso animal, aditivos, etc que contiene la leche industrial.
    • Calcio: La leche industrial procesada pierde gran parte del famoso “calcio de la leche” por eso casi siempre las leches industriales vienen enriquecidas. Mucho más calcio podemos conseguir (especialmente para los peques) en las semillas de sésamo o las almendras.
    • Osteoporosis: La leche acidifica el organismo y el cuerpo toma el calcio de los huesos para alcalinizar y compensar así los efectos de la acidosis. Numerosas estadísticas señalan que los países que más leche consumen, son los que más osteoporosis sufren.

Los derivados de la leche

Si no puedes pasar sin la leche porque te encanta, es mejor moderar su consumo y, mejor todavía, tomar derivados procedentes de la fermentación de la leche.

 

Cualquier producto fermentado suele ser mucho más digestivo y saludable, pues cuando hablamos de fermentación, nos referimos a que el producto en sí ha sido modificado por bacterias muy beneficiosas para el intestino y la flora intestinal, algo que repercute directamente en la salud general de todo el cuerpo. Y esto ocurre no solo con la leche, sino también con la soja, las uvas, etc.

A continuación te hablamos de algunos derivados de  la leche que son, en realidad, más saludables que la leche. Eso sí, es importante tener en cuenta algunas cuestiones en cada caso.

El yogur

Muchos son los estudios que señalan los beneficios del yogur antes que la leche por la acción de las bacterias beneficiosas para la flora intestinal (como los lactobacillus).

Para que el yogur realmente sea beneficioso para el organismo, debemos tener en cuenta dos cosas:

    • La calidad de la leche de origen (si compramos yogures industriales, la leche con la que se han elaborado estará igualmente llena de toxinas, hormonas, medicamentos, aditivos, etc. Por no hablar de los propios aditivos añadidos del yogur (colores, sabores, etc.) Lo mejor, yogures ecológicos o procedentes de leche ecológica. Recuerda también que la leche de cabra contiene menos caseína y menos grasas saturadas que la leche de vaca.
    • La calidad de las bacterias, puesto que estos pequeños amigos de la flora intestinal empiezan a deteriorarse a las 24h. de haber fabricado el yogur.
Resumiendo, el mejor yogur que puedes tomar es yogur elaborado en casa (con una yogurtera), a partir de leche ecológica de cabra, y consumido antes de las siguientes 24h. Si esto te resulta muy complicado, al menos tenlo en cuenta y sigue los consejos hasta donde te sea posible o cómodo.

El Queso

Al igual que el yogur, el queso es también un producto transformado por bacterias, es decir, un probiótico que favorece la digestión y la salud de la flora intestinal.

En el caso del queso, hemos de tener en cuenta también algunos factores:

    • Al igual que antes, es importante la procedencia de la leche con la que se ha elaborado (mejor ecológica y mejor de cabra).
    • Elegir antes los quesos frescos y suaves que los prensados y curados por dos razones: el sodio y las grasas saturadas (los prensados y curados contienen mucho más sodio y un índice mucho más elevado de grasas saturadas).
Según nuestro criterio, el queso más saludable es aquel que podamos adquirir en una tienda de productos ecológicos, y mejor cualquier tipo de queso fresco, requesón o queso suave. 

El Kefir

El kefir es un alimento muy curioso en mucho sentidos. No se puede encontrar en las tiendas (al menos no con las propiedades del kefir elaborado en casa). Hacerlo diariamente es muy sencillo y a penas lleva trabajo, pero para empezar a hacerlo, necesitaremos encontrar primero los gránulos (es decir, las bacterias que lo fermentarán) que se consiguen siempre de forma altruista en internet o en tiendas de productos ecológicos. Puesto que la colonia de bacterias va creciendo día a día, la gente reparte lo que le va sobrando (bonito, no?)

El kefir se puede hacer con leche o con agua. El tipo de bacterias es el mismo, pero el medio en el que se desarrolla es diferente. Nosotras recomendamos antes el kefir de agua que el de leche porque tiene más propiedades y porque así evitamos los inconvenientes de la leche (intolerancias a lactosa, caseína, etc). Pero es cierto que el kefir de leche es mucho más agradable al paladar, pues se parece mucho al yogur y requiere menos tiempo y dedicación que hacer yogur.

De todos los derivados de la leche, sin duda alguna, el kefir es el más saludable y el más recomendado. Existen muchos (pero muchos) estudios científicos y clínicos sobre las increíbles propiedades del kefir para el organismo.

En nuestro reportaje cómo hacer kefir de agua tienes todas las claves; si quieres hacerlo de leche, simplemente tendrás que conseguir gránulos de kefir de leche en lugar de kefir de agua y listo (de hecho son más fáciles de encontrar). El procedimiento es el mismo.

te puede interesar de nuestra tienda…

Curso de Cosmética Natural y Aromaterapia

Propolkid Jarabe Niños con Propóleo