La naranja no es, ni mucho menos, el alimento más rico en Vitamina C. Te contamos cuáles son los alimentos más ricos en esta vitamina y cómo manipularlos y cocinarlos para preservar sus propiedades vitamínicas

Alimentos Ricos en Vitamina C

La vitamina C tiene un gran poder antioxidante y es una gran aliada del sistema inmunológico, entre otras muchas bondades para nuestro organismo.  Mantener unos niveles adecuados de vitamina C es esencial para proporcionar a nuestro cuerpo unos buenos “cimientos” estructurales y para evitar el envejecimiento prematuro.

Sin embargo, por ser una vitamina hidrosoluble, es bastante sensible a los agentes externos, que la destruyen fácilmente. Por eso, primero te contaremos cuáles son los alimentos más ricos en Vitamina C y, después, te explicaremos cómo cocinarlos para mantener sus propiedades vitamínicas.

Las frutas: el hogar favorito de la Vitamina C

Las frutas ácidas son los alimentos más ricos en vitamina C. Sin embargo, existen muchos mitos al respecto. Por ejemplo, siempre se toma como ejemplo de la abundancia de esta vitamina la naranja. Sin embargo, la cantidad de vitamina C que contiene una naranja es ridícula comparada con la cantidad de vitamina C que posee, por ejemplo, el escaramujo.

Las frutas que más vitamina C contienen (entre 1000 y 4000mg por cada 100g) son:

    • Ciruela kakadu
    • Camu-camu
    • Bayas de acerola
    • Escaramujo

Con cantidades muy inferiores (entre 20 y 200 mg por cada 100g), estas son las frutas más ricas en vitamina C (también por orden de importancia, las que más poseen, primero):

    • Grosella
    • Guayaba
    • Kiwi
    • Caqui
    • Fresa
    • Papaya
    • Limón
    • Naranja
    • Mandarina
    • Arándano

Vegetales ricos en Vitamina C

Aunque los vegetales no llegan a los niveles de la fruta, algunos contienen cantidades nada desmerecedoras de Vitamina C y, por lo tanto, también debemos considerarlos a la hora de seguir una dieta rica en esta vitamina. Los que más contienen, por orden:

Frutos secos ricos en Vitamina C

Los frutos secos no representan grandes fuentes de vitamina C para el organismo, ya que poseen cantidades bastante inferiores a las mencionadas anteriormente. No obstante, su consumo es esencial a la hora de seguir una dieta equilibrada, sobre todo por su riqueza en ácidos grasos esenciales. Estos son los más relevantes por orden de importancia:

Carne pobre en Vitamina C

Al margen de la opinión de cada cual sobre la conveniencia de consumir o no carne, lo cierto es que, cuando se trata de Vitamina C, no hay duda. Los alimentos de procedencia animal no contienen a penas Vitamina C. Lo único mínimamente considerable es el hígado, que contiene alrededor de 20mg de Vitamina C por cada 100g. Si lo vas a consumir, recuerda comprar hígado de procedencia ecológica, ya que este es uno de los órganos que más sustancias tóxicas provenientes de la ganadería industrial acumula (hormonas, fármacos, pesticidas de los piensos, etc).

Cómo cocinar los alimentos para preservar la Vitamina C

La Vitamina C es una vitamina muy sensible a los agentes externos, por lo que, para poder beneficiarnos de la riqueza vitamínica de los alimentos que consumimos, es importante tener en cuenta algunas consideraciones a la hora de cocinarlos y manipularlos:

    • Cómo comprarlos

      La vitamina C se destruye fácilmente con la conservación y la luz, por lo que resulta de extrema importancia comprar alimentos al poco tiempo de haber sido cortados y recolectados. Por supuesto, cuanto más naturales sean, mayor es su riqueza nutricional, ya que muchos de los nutrientes son destruidos por la acción de los pesticidas y otros elementos nada deseables. ¡Aprende a comprar ecológico!

    • Cómo conservarlos

      Si consumimos las frutas y vegetales después de haber sido almacenados o enlatados, estos pierden un porcentaje muy elevado de Vitamina C. Consérvalos en un lugar fresco y oscuro, alejados de la luz y el calor, y consúmelos lo antes posible. No los congeles, ya que perderán hasta un 40% de su Vitamina C.

    • Cómo cortarlos

      La Vitamina C es muy sensible al oxígeno y la oxidación. Por ello, es conveniente consumir los alimentos inmediatamente después de haberlos cortado (como en el caso de las frutas) o cortarlos lo menos posible si los vamos a cocinar.

    • Cómo cocinarlos

      La Vitamina C también es muy sensible al calor, por lo que, al cocinar los alimentos, también pierden sus propiedades vitamínicas. Lo mejor es comerlos crudos o cocidos al vapor durante poco tiempo y a fuego lento.

Por supuesto, para comer bien y mantener la salud, es importante introducir en el organismo niveles adecuados de Vitamina C a través de los alimentos presentes en la dieta. Pero si quieres ahondar más en el tema, te recomendamos que compruebes los beneficiosos efectos de la Vitamina C en el organismo y que descubras cuáles son los síntomas de carencia, suplementos y dosis y vitamina C.