¿Sabes cuántos aditivos químicos consumes de manera regular? ¿Sabes de dónde proceden? ¿Sabes dónde terminan depositándose la gran mayoría? Para adelgazar, hay que evitar los aditivos químicos y los productos procesados.

Adelgazar Sin Aditivos ni Productos Procesados

El estrés y la falta de tiempo son casi siempre responsables de que prefiramos soluciones rápidas, antes que efectivas o saludables, sobre todo a la hora de adelgazar. Después de una dura jornada de trabajo y con todas las pesadas responsabilidades que llevamos a cuestas, nos queda poca energía para dilucidar si lo que compramos es saludable o venenoso.

La publicidad ayuda a ello, claro. Cuando vemos repetido un anuncio millones de veces, en el que se nos dice que tal producto es necesario para mi salud, necesario para que yo adelgace o necesario para que mis hijos nos se acatarren este invierno, me lo acabo creyendo. Y lo compro sin preguntar y sin dudar.

Veamos cómo adelgazar sin aditivos ni productos procesados.

El pan nuestro de cada día

¿Sabes la enorme cantidad de aditivos químicos que consumes de manera regular? Te lo voy a decir: unos 7 Kg. al año. ¿sabes dónde terminan depositándose la gran mayoría de ellos? A lo largo y ancho de tu cuerpo. ¿Sabes de dónde proceden? De todo tipo de productos que compras cada día.

Claro, como estos aditivos químicos están permitidos y todo el mundo los consume, pensamos que no corremos riego alguno. Ni siquiera tu especialista en medicina general lo piensa, ni lo relaciona con determinadas enfermedades, como la obesidad. Porque hasta que no salta a los medios de comunicación algún escándalo sobre terribles efectos nocivos, a veces hasta mortales, de algunos ingredientes químicos tóxicos, no solemos cuestionar los productos de consumo. Confiamos en regulaciones legales y sus controles de calidad, muchas veces porque no sabemos dónde buscar la información oportuna y otras veces porque no tenemos tiempo ni energía para buscar, discriminar y analizar los estudios científicos que existen al respecto.

Prácticamente, la totalidad de productos procesados que encuentras en un supermercado convencional contiene numerosos aditivos químicos. Incluso la fruta y la verdura, gracias a los procesos agrícolas, y a los de empaquetado y envasado, donde se tratan los productos para que tengan un aspecto apetecible y duren mucho tiempo. Si el asunto te preocupa lo suficiente, te recomendamos que leas nuestros artículos: el peligro de los aditivos alimentarios, qué son los transgénicos y aspartamo y productos light.

Aditivos que engordan y no nutren

Si te has propuesto adelgazar, quizá este sea un buen momento para plantearte algunas cuestiones que te ayudarán en tu propósito. Por ejemplo, ¿Qué clase de productos compras para alimentarte? ¿Qué crees que es lo que verdaderamente te engorda?

¿Verdad que jamás comerías como parte de una dieta adelgazante un plato de arroz con garbanzos? Claro, a las grandes firmas de alimentación no les interesa. Es más, para cubrir la necesidad de cereales de cualquier dieta, jamás te incitarán a comer arroz, sino a que consumas los cereales de sobre light, que contienen de todo menos cereal saludable y ecológico. Esos son los que interesa a las grandes corporaciones de la alimentación que consumas. Para seducirnos, nos muestran una mujer delgadísima en el anuncio y una voz sugerente que dice que comiendo esos cereales en concreto, adelgazaremos. ¿No te parece sospechoso?

Cualquier producto con una mezcla concreta de ingredientes se puede patentar y vender mucho más caro que uno que simplemente viene del campo y punto. Si, además, se sustituyen los procedimientos ecológicos por otros mucho más económicos creados en el laboratorio… el éxito está asegurado.

Todos esos productos procesados que compramos en cajas, latas, sobres, paquetes, etc., son productos desvitalizados a los que se les ha añadido un alto contenido de sustancias químicas y aditivos, conservantes, edulcorantes y colorantes, para que nos parezcan más sabrosos y para que deseemos y necesitemos comer más. Y son productos sobre los que la publicidad trabaja a diario, para convencernos de lo buenos y saludables que son para toda la familia.

Bien, ahora escucha qué te dice el sentido común. Piensa si lo natural y saludable es consumir productos naturales del campo, de la tierra, que se han consumido durante miles de años o si, por el contrario, para estimular tus defensas, adelgazar y no coger catarros, lo natural es consumir aditivos y productos procesados llenos de compuestos químicos.

El mundo del revés

A mucha gente le sorprende escuchar que a mi hija le doy para merendar mijo o quinoa, que son dos cereales consumidos por millones de personas en toda la historia de la humanidad. Sin embargo, a todo el mundo le parece bien alimentar a sus hijos con cereales de sobre, que no son otra cosa que maíz transgénico y toneladas de azúcar, en la mayoría de los casos.

Esta forma de consumir nos parece la más adecuada porque en las últimas décadas nos hemos acostumbrado a ella. Pero no hace tantos años, la dieta actual hubiera resultado una auténtica aberración. ¿Qué tal si nos salimos de la norma? ¿Qué tal si miramos con un poco de perspectiva?

Bajar peso o adelgazar de manera definitiva y saludable no es posible si eliminamos nutrientes imprescindibles y los sustituimos por sustancias sintéticas, aditivos y productos procesados. No tiene ningún sentido no comer patatas porque “engordan” y luego beber una bebida química light. No tiene sentido castigarnos mil horas en el gimnasio para luego comer productos enlatados que han perdido todas sus propiedades beneficiosas y que contienen grandes cantidades de sustancias tóxicas.

¿Quieres adelgazar y estar sano? Come bien, come del campo, come fresco, come ecológico.

Los aditivos más peligrosos

Es imposible enumerar los miles y miles de compuestos químicos creados en laboratorios en el último siglo e incorporados a la alimentación, la cosmética industrial y otras industrias, sobre todo porque no siempre aparecen en las etiquetas y, cuando lo hacen, pueden referirse a ellos con numerosas nomenclaturas. De todas formas, si compras en supermercados convencionales, te recomendamos que leas nuestro artículo lista de aditivos peligrosos y seguros y que lo imprimas si lo deseas, para llevar esta lista a mano cuando vayas a hacer la comprar y procurar así evitar los más perjudiciales.

A veces productos muy similares que encontramos en el mercado en la misma sección pueden ser muy diferentes. Mientras que uno apenas contiene sustancias químicas, otro tiene una lista interminable. Compruébalo en la etiqueta. Aunque nuestro consejo siempre es y será el mismo: consume productos frescos y ecológicos. Cuando consumes productos del campo ecológicos y de proximidad, no tienes necesidad de andar leyendo las etiquetas y confirmando si tienen o no sustancias químicas.

Un buen principio para empezar una dieta saludable y adelgazante es evitar por completo los aditivos químicos y los productos procesados. Si, además de seguir una dieta sana y equilibrada, incorporas a tu vida ejercicio saludable y una vida amorosa¡El éxito está asegurado!