Descubre qué importantes funciones lleva a cabo la vitamina E en nuestro organismo y cuáles son los síntomas de carencia.

Vitamina E: Funciones y Síntomas de Carencia

 La Vitamina E es, junto con la Vitamina C, una de las más antioxidantes. Es la vitamina con mayor estabilidad y tiene propiedades liposolubles, es decir, se trasporta gracias a las grasas y se deposita en el tejido adiposo y en el hígado.

En este reportaje vamos a revisar qué hace exactamente la Vitamina E en en organismo y cuáles son los riesgos y los síntomas de carencia.

Funciones de la Vitamina E

    • Vitamina E: Antioxidante

      Sus propiedades antioxidantes son las más destacadas. ¿Qué quiere decir que es una vitamina antioxidante? Muy fácil. Quiere decir que reduce el impacto de los radicales libres. La forma que tiene de hacerlo es proporcionarles el electrón que falta en su órbita, impidiendo que se produzca una reacción en cadena que oxidaría nuestras células. Es decir, la Vitamina E se sacrifica por nuestro bien. ¡Es así de generosa!  Esta función evita la oxidación de los ácidos grasos esenciales, protege y mantiene saludables las membranas celulares, evita la oxidación de otras vitaminas como la Vitamina C, protege a las moléculas de colesterol LDL frente a la oxidación, lo que reduce el riesgo de cardiopatías y nos mantiene más jóvenes y vitales en general, ya que evita el envejecimiento prematuro y la oxidación general del organismo

    • Vitamina E y colesterol

      La Vitamina E regula los niveles de los dos tipos de colesterol, el LDL (el malo) y el HDL (el bueno). En realidad, existen algunos mitos sobre el colesterol que últimamente se vienen desmintiendo sobre la base de que lo realmente importante es mantener equilibrados los niveles de ambos, y no el simple hecho de que el llamado colesterol malo tenga altos niveles.

    • Vitamina E, corazón y sistema circulatorio

      La Vitamina E tiene cierto poder para dilatar los conductos sanguíneos, de manera que favorece una circulación más fluida de la sangre. Además, estimula la producción de orina (lo que reduce el edema) y esto hace que baje la presión de los líquidos en el organismo y como consecuencia, la presión sanguínea.

    • Vitamina E y sistema inmunitario

      La Vitamina E aumenta la producción de linfocitos (nuestros guerreros particulares) y refuerza la respuesta inmunológica frente a agentes infecciosos. Puesto que, con la edad, la eficacia inmunitaria disminuye, la Vitamina E juega un papel particularmente importante en el caso de personas de edad avanzada. Además, gracias a su acción antioxidante, reduce los efectos perjudiciales del tabaco, el estrés, la contaminación o la excesiva exposición a los rayos ultravioleta y se le atribuyen propiedades preventivas del cáncer.

    • Vitamina E y deporte

      La Vitamina E es una buena aliada cuando se trata de hacer deporte y cuando se trata de mantener el sistema muscular en buen estado, ya que ayuda a los músculos a disponer de mayor cantidad de energía (glucógeno), de oxígeno, de fuerza y rendimiento.

    • Vitamina E y mujer

      La Vitamina E también lleva a cabo importantes funciones en la salud sexual de la mujer. Por un lado, parece ser un preventivo del cáncer de mama. Por otra parte, regula la menstruación y reduce algunos síntomas de la menopausia como los sofocos. También estimula la fertilidad masculina.

Carencia de Vitamina E

No existe una enfermedad directamente relacionada con una deficiencia de Vitamina E y, de hecho, es muy complicado padecer déficit a no ser que existan circunstancias especiales o mala absorción. Pero, al mismo tiempo, mantener niveles insuficientes de esta vitamina puede causar, de manera indirecta (como casi todo lo que ocurre en nuestro interior), distintos tipos de trastornos, desde leves a graves como anomalías neurológicas.

Algunos síntomas de carencia de vitamina E son:

    • Falta de apetito sexual
    • Fatiga
    • Anemia
    • Tejido muscular anormal
    • Aumento de plaquetas
    • Problemas hepáticos o cardíacos
    • Infertilidad

Aunque, como hemos dicho, es difícil que se produzca un estado carencial en circunstancias normales de salud, sí existen casos específicos o situaciones determinadas que requieren mayores niveles de esta vitamina.

Además, la terapia ortomolecular utiliza dosis elevadas de Vitamina E en el tratamiento de distintas dolencias.

Para todos estos casos es importante saber cuáles son los alimentos más ricos en Vitamina E, en qué casos está indicado tomar suplementos y cuáles son las dosis recomendadas. Descúbrelo en nuestro artículo Vitamina E: alimentos, suplementos y dosis.

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