En este artículo revisamos los pros y los contras de los suplementos dietéticos separando el grano de la paja, es decir, en qué casos es beneficioso tomarlos, y en qué casos puede ser extremadamente contraproducente.

Pros y Contras de los Suplementos Dietéticos

La moda de consumir suplementos dietéticos de todo tipo se ha extendido como la pólvora en las últimas décadas en el mundo occidental. En EEUU existen verdaderos mega-establecimientos con estanterías llenas de botes para cubrir todo tipo de necesidades alimenticias. Es decir, que tenemos las neveras llenas de productos completamente desnaturalizados, procesados, muertos y carentes de enzimas, y luego nos vamos al supermercado de los suplementos para compensar esa desnutrición. Los mismos nutrientes que encontramos en los suplementos dietéticos, también están presentes en los alimentos que la humanidad ha consumido durante toda su historia y que ahora parece hemos olvidado, es decir, cereales, legumbres, frutas, verduras, semillas, frutos secos, etc.

Aglutinar en una sola cápsula determinados nutrientes es un gran avance científico y tecnológico, sin duda, y utilizarlo en caso de necesidad, una buena idea. Pero no debemos olvidar que la tecnología más avanzada nos la ofrece la propia naturaleza, capaz de combinar los elementos químicos para que tengan la capacidad de generar vida y proporcionarnos todo aquello que necesitamos.

Ideas con las que relacionamos los suplementos dietéticos

Un estudio americano publicado en 2002, señalaba los principales motivos por los que las personas toman suplementos dietéticos:

    • Son buenos para la salud
    • Previenen la osteoporosis
    • Previenen los resfriados
    • Refuerzan el sistema inmunitario
    • Se lo ha recomendado un amigo
    • Proporcionan energía

Beneficios de los suplementos dietéticos

Puede ser que, por la razón que sea, nuestro organismo se vea descompensado químicamente por alguna carencia que provoque distintos tipos de trastornos o enfermedades. También puede ser que debido a una dieta pobre en nutrientes de calidad, nos veamos obligados a proporcionar a nuestro organismo una dosis extra de algún elemento. Otra posibilidad es que queramos reforzar las defensas en el cambio de estación. Los motivos pueden ser muchos. Aprovechar, en esos caso, el inmenso avance tecnológico que supone introducir en el organismo determinada sustancia a dosis elevadas sin tener que hincharnos a comer determinado alimento, puede resultar clave a la hora de mejorar, prevenir o curar determinada dolencia o malestar.

De hecho, son numerosas las referencias de profesionales de la medicina alternativa que consiguen revertir ciertos cuadros patológicos utilizando grandes dosis de determinados suplementos, minerales o vitaminas, entre ellos el cáncer. Numerosas publicaciones nos hablan de tratamientos a base de dosis elevadas de determinados antioxidantes para superar los procesos cancerosos, por ejemplo. Es lo que se llama terapia ortomolecular.

Los beneficios de los suplementos están ampliamente descritos en numerosas publicaciones y cada vez son más los profesionales de la medicina alopática que investigan acerca del efecto en la salud que puedan tener otras alternativas que no sean los medicamentos o tratamientos convencionales.

Pero recuerda que, al igual que ocurre con los medicamentos que simplemente alivian los síntomas pero no curan, tomar suplementos sin averiguar las causas del desequilibrio, no tiene ningún sentido.

La publicidad resta valor a los suplementos

Algo que efectivamente puede resultar muy beneficioso cuando se toma bajo prescripción médica, o bajo la propia responsabilidad de uno cuando se ha tomado las molestias de informarse, se ha convertido, gracias a la publicidad, en un arma de doble de filo y en una moda completamente absurda.

Puesto que determinados estudios clínicos y profesionales han demostrado el efecto en la salud de determinados nutrientes, las grandes corporaciones han detectado el enorme potencial económico que ello conlleva y ahora parece ser que cualquier cosa puede ser resuelta con un suplemento dietético. De modo que han conseguido que cualquier persona, sin formación ni información, tome un sinfín de suplementos dietéticos sin tener ni idea de que esos nutrientes no son sino elementos químicos que pueden descompensar el equilibrio del organismo a distintos niveles.

¿Qué son los suplementos dietéticos?

Los suplementos dietéticos son nutrientes, es decir, elementos químicos que intervienen en los procesos funcionales de las células y del metabolismo de nuestro cuerpo. Cuando hablamos de elementos químicos no quiere decir que sean sintéticos, sino que nos referimos a su estructura química natural. La ciencia y la industria han conseguido aislar esos elementos químicos y proporcionárnoslos en forma de cápsulas a grandes dosis. En el mercado los tenemos de todo tipo y variedad: enzimas, hormonas, aminoácidos, vitaminas, ácidos grasos esenciales, etc. Todos estos elementos químicos interactúan entre sí en el organismo. El problema es que la vida, cualquier forma de vida, requiere un equilibrio muy preciso de todos esos elementos químicos.

La naturaleza, que es el gran laboratorio del mundo y sin duda el más avanzado, contempla en todas sus manifestaciones ese equilibrio tan preciso, es decir, todos los alimentos poseen en su composición distintos elementos que se compensan y regulan.

Cuando ingerimos dosis elevadas de esos nutrientes sin control, corremos el riesgo de desequilibrar la balanza.

¿Qué dicen los estudios científicos de los suplementos?

Pues los distintos estudios sacan diferentes conclusiones, pero la mayor parte de las veces son conclusiones parciales. ¿Qué quiere decir esto? Que cualquier estudio científico requiere grandes inversiones de dinero, por lo que la mayor parte de esos estudios científicos están financiados por grandes corporaciones a las que les interesa sacar determinadas conclusiones, sobre todo cuando se trata de estudios que versan sobre algún producto susceptible de generar grandes beneficios económicos.

No hemos de olvidar que las pruebas suelen realizarse en laboratorios, con animales y durante períodos de tiempo muy cortos. Por el contrario, nosotros somos seres complejos y vivimos en un mundo que interactúa con multitud de variables a cada momento. Por lo tanto, cualquier conclusión sobre el impacto en la salud de un solo elemento químico resulta bastante relativa, y sesgada. Por supuesto, echar mano de los estudios clínicos y de las experiencias de otros nos puede resultar muy útil para ampliar los conocimientos y tomar decisiones, pero no olvidemos que la naturaleza es siempre el mejor referente y que el equilibrio es una buena herramienta de éxito, en todos los ámbitos de la vida.

La cara amable de los suplementos

A pesar de todos los riesgos que puede conllevar el abuso de determinados suplementos, también debemos tener en cuenta que muchos de ellos nos pueden servir en un momento preciso, y que evitarlos por completo tampoco es una postura muy inteligente. Hay casos en los que pueden resultarnos muy beneficiosos, sobre todo para aquellas personas reticentes a tomar medicamentos de síntesis química o partidarias de la medicina alternativa. Existen suplementos seguros (cuando respetamos las dosis y el tiempo de tratamiento) para estimular el sistema inmunitario, para cubrir carencias nutricionales, para aliviar determinadas dolencias, etc.

Lo único que queremos aconsejarte encarecidamente es que te informes antes de tomar suplementos de manera indiscriminada, que los tomes respetando las dosis, y que, si existe alguna posibilidad, proveas a tu organismo con esos mismos nutrientes a partir de alimentos que los contengan, aunque resulte más incómodo y menos práctico.

Peligros de los suplementos dietéticos

    • Alteran el equilibrio químico del organismo ya que se trata de dosis mucho más elevadas que las contenidas en los alimentos.
    • Natural no siempre significa inofensivo (los elementos químicos naturales intervienen en todos los procesos fisiológicos).
    • Los suplementos interactúan con otros medicamentos.
    • Los suplementos pueden tener contraindicaciones en caso de intervenciones quirúrgicas.
    • Algunos pueden estar contaminados con pesticidas o metales pesados.
    • Los suplementos tienen muy pocas obligaciones sanitarias a la hora de comercializarse. Procura asegurarte de que su procedencia es verdaderamente natural.
    • Muchos suplementos analizados bajo estudios científicos encontraron que algunos no contenían el principio activo que publicitaban o no lo contenían en las cantidades indicadas.

Las claves para tomar suplementos dietéticos

    1. Infórmate

      No consumas un suplemento sin  haberte informado ampliamente sobre sus efectos en la salud. Hacerse responsable de uno mismo requiere un gran compromiso, y este implica un grado elevado de conocimientos. Todos estamos en nuestro derecho de experimentar y tomar decisiones sobre nuestra salud, pero te recomendamos que antes de hacerlo te informes y aglutines todos los conocimientos necesarios para no poner en peligro tu equilibrio vital.

    2. Escucha al sentido común

      No tiene ninguna lógica alimentarse de comida basura y luego recurrir a los suplementos dietéticos. Todos esos nutrientes condensados en una pastilla los tienes en el reino natural, en los alimentos vivos. De hecho, consumirlos directamente de la naturaleza y a través de una gran variedad de alimentos es una buena forma de asegurarse el equilibrio interno. Tómalos solo cuando sea necesario, por cualquier razón, pero no de manera indiscriminada o simplemente porque te da demasiada pereza obtener esos mismos nutrientes a partir una dieta equilibrada.

    3. Prudencia

      Puesto que existen numerosos suplementos “seguros” que cualquiera puede comprar en el supermercado (para fortalecer el pelo, las uñas, los músculos, para el colesterol, para la diabetes, etc), todos tenemos la sensación de que consumirlos regularmente no entraña ningún peligro. Nuestro consejo es que si decides utilizar suplementos dietéticos, no lo hagas de forma continuada. Y esto no se limita a los suplementos, sino a cualquier tipo de alimento. Restringir la dieta e introducir en el cuerpo dosis elevadas de cualquier “elemento milagroso” puede romper el equilibrio. No hay mejor forma de mantenerlo que consumiendo una dieta variada y rica en numerosos nutrientes. Si tomas un suplemento con una determinada finalidad, hazlo durante períodos cortos de tiempo, sobre todo si no tienes grandes conocimientos al respecto.

 

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