Como tantas cosas, los esmaltes de uñas llevan tóxicos cancerígenos. Además de explicarte los efectos de estos ingredientes, te proponemos una visión alternativa sobre la belleza.

Pintauñas y Esmaltes de Uñas Tóxicos

Los esmaltes de uñas son uno de los productos más tóxicos de la cosmética industrial. Sus ingredientes más peligrosos son los ftalatos, el tolueno y el formaldehído… ampliamente estudiados y prohibidos ya en numerosos países en muchos productos (en España, como siempre, a la cola de la vanguardia).

¿Exageración o Potencial cancerígeno?

Si nos lees habitualmente ya sabrás que somos unas aguafiestas. Pero es que, cuando una deja de creerse lo que dicen los anuncios de TV y realiza una mínima investigación y lectura de no pocos profesionales independientes, no le queda otra que admitir (tristemente)  que el 95% de esos productos que utilizamos habitualmente producen cáncer y todo tipo de enfermedades degenerativas. 

¿Teorías conspiratorias? Bien, 1 de cada 2 personas que nacen hoy en España tendrá cáncer, según la Sociedad de Oncología Médica Española. Saca tus propias conclusiones.

Solo tienes que darle dos vueltas a los motivos por los que determinadas sustancias se prohiben en ciertos países y en otros no, o por qué solo son los profesionales independientes quienes se atreven a denunciar los efectos perjudiciales.

Los tóxicos en los esmaltes de uñas

Los esmaltes de uñas llevan una gran cantidad de sustancias sintéticas tóxicas. No tienes más que echar un vistazo a las etiquetas (aunque para ello necesitarás gafas con un aumento considerable, pues todo lo que pueda proporcionar información al consumidor suele aparecer bastante escondido e ilegible, como habrás podido comprobar).

Es decir, no solo se trata de estos tres ingredientes, sino de muchos más y lo peor que nunca se tiene en cuenta es que todas estas sustancias se investigan por separado, pero que el verdadero y más perjudicial efecto se produce cuando se combinan juntas en un mismo producto, pues estas sustancias interactúan y se potencian unas con otras.

Pero de todos estos ingredientes tóxicos de la cosmética industrial, los peores son los ftalatos, el tolueno y el formaldehído.

El trío de ases

FTALATOS

Los ftalatos son un grupo de sustancias químicas que se usan en la industria como disolventes y suavizantes en todo tipo de productos con forma de plástico, es decir, plastifican.

También se les llama “venenos medioambientales” y son uno de esos compuestos más tóxicos para todo en general. Por fortuna, cada vez se prohiben en más productos y en más países.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (así como otras muchas instituciones) han declarado que son cancerígenos en los seres humanos. Además, numerosos estudios los señalan como grandes disruptores endocrinos que producen malformaciones en el feto y enfermedades relacionadas con la infertilidad.

TOLUENO

Otro de los ingredientes químicos más usados y más tóxicos para los seres humanos y para el medio ambiente.

Se utiliza para homogeneizar el producto y que al aplicarlo se reparta de manera uniforme. Al igual que el anterior, cada vez se prohibe más y se usa menos.

El tolueno produce también disfunción de las hormonas (tan importantes como que son las mensajeras del cerebro que se encargan de llevar a cabo todos los procesos metabólicos del organismo) produciendo así cáncer y problemas con la reproducción.

FORMALDEHÍDO

El formaldehído se declaró recientemente (comparado con la cantidad de años que se ha estado usando en infinidad de productos) por la OMS como cancerígeno.

Se utiliza, fundamentalmente como conservante, pues mata todo bicho viviente y resulta muy económico en la producción.

Se trata, sin duda, de una de las sustancias más cancerígenas que encontramos en el inmenso repertorio tóxico de la industria. En principio está prohibido usarlo en cosmética, pero lo que hacen los fabricantes es sustituirlo por otras sustancias que no son formaldehído (de forma que ya son legales) pero que se convierten en formaldehído (es decir, son liberadores de formaldehído, como el Quaternium 15).

Nos ha hecho gracia leer en el ABC esta frase: “Desde la firma Masglo tranquilizan afirmando que el uso de ftalato de dibutilo, formaldehído, tolueno o parabenos está regulado y se incluye la cantidad justa para que sean seguros” … también consideraban seguras las dosis de radiactividad en el agua embotellada, o los niveles de BPC en las comunidades en las que murieron miles de personas en todo el mundo, o las cantidades de DDT en las lociones capilares infantiles de Cruz Verde hasta que descubrieron que producían cáncer en masa.

¿Pintauñas ecológico?

Sí, podemos tomar la opción de usar esmaltes de uñas, tintes para el cabello o maquillajes ecológicos (al menos no llevan tóxicos). Pero te sugerimos que te hagas esta pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué necesitas camuflarte? ¿Para qué? ¿Con qué finalidad te pintas?

Personalmente (y esta es una visión subjetiva) cada vez que veo a una mujer con las uñas pintadas siento un poco de lástima, la verdad, pensando que todavía no ha salido del paradigma machista (algo rancio ya y anticuado, por suerte) donde una mujer debe ir completamente “disfrazada” para seducir y ser aceptada, siendo justamente todo lo contrario de lo que en verdad es y, curiosamente, con todo aquello que resulta tóxico, molesto o dañino (tacones, prendas ajustadas, tintes, cirugía)… cualquier cosa con tal de no mostrarme al mundo tal y como soy.

Te recomendamos que leas el reportaje belleza o tortura donde te explicamos las similitudes entre costumbres de otros países que aquí consideramos tercermundistas y lo que hacemos aquí (que se parece bastante).

¿Qué belleza ven los demás?

Cuando pregunto a otras mujeres porqué se depilan o por qué se maquillan, la respuesta más obvia es:  “no lo hago para gustar a los demás, lo hago porque yo quiero y a mí me gusta”. No tienes que convencer a nadie; solo te sugiero que te hagas esta pregunta en la intimidad, solo para ti, solo para ser sincera contigo y conocerte un poco mejor… dudo mucho que si vivieras en una isla desierta sin nadie más, tuvieras ganas de depilarte, de maquillarte cada día o de caminar con tacones.

Yo creo que lo hacemos porque la sociedad espera que lo hagamos; porque en nuestro inconsciente colectivo está registrado el modelo (patriarcal) que nos dictan los libros, las películas, las revistas y todo lo demás; lo hacemos para ser aceptadas y para gustar a los demás (especialmente a los hombres).

El problema es que, mientras sigamos pensando que para gustar a los demás tengo que camuflarme, significa que en verdad no nos gustamos tal y como somos, sin artificios. Y ¿Qué crees? ¿Que eso no lo notan los demás?

Cuando te sientes bien contigo, cuando hayas la belleza dentro de ti por ser exactamente tal y como eres, cuando consideras que tus arrugas te dan un punto sexy y maduro, que el bello de tus axilas es erótico, que tus uñas cortas y limpias son útiles y hermosas, que tu piel limpia permite ver tu interior sin tapujos… eso también se contagia y llega a los demás.

Si tú consideras que no eres bella, por mucho disfraz que te pongas, los demás tampoco te verán bella. Lo paradójico del asunto es que cuando te sientes bella sin importar lo que piensen los demás, es justamente cuando te haces hermosa a los ojos de cualquiera, sea cual sea tu aspecto físico y sea cual sea la tendencia social.

Pero claro, como digo es solo una opinión.

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