Las peleas agresivas no llevan a ninguna parte, pero una buena confrontación a tiempo puede fortalecer cualquier relación. Superar nuestras diferencias es esencial para disfrutar de relaciones sólidas.

Peleas: El Lado Positivo de Pelearse

Pelearse constantemente no es síntoma de una relación ideal, pero una buena confrontación de vez en cuando puede resultar de lo más saludable.

En este reportaje revisamos el lado positivo de pelearse de vez en cuando.

Sinceridad ante todo

En muchas ocasiones, nos guardamos nuestras opiniones y sentimientos por no herir a alguien o por no generar una discusión pero al final, lo único que conseguimos al evitar la pelea es distanciarnos, evitar ciertas situaciones y generar rabia.

El hecho de querer a alguien no significa que nos guste todo lo que hace y dice (lo mismo ocurre al contrario). Que seamos afines a alguien no quiere decir que tengamos que coincidir en todo. Además, todas tenemos luces y sombras (y ambas aportan algo).

En lugar de fingir que somos perfectas y perfectos y en lugar de culpar a otros por lo que hacen o dicen… ¿no sería mejor aceptarnos y aceptar a los otros tal cual?

Las peleas sanas

Una confrontación a tiempo puede darte mucha información sobre la clase de amistad o de relación que mantienes con alguien.

Cuando una relación es profunda, sincera y sana, lo normal es pelearse de vez en cuando o estar en desacuerdo. En cambio, si no nos atrevemos a poner sobre la mesa ciertas cuestiones, lo que me duele, lo que me molesta, o si no puedo expresarme tal y como soy por miedo a la reacción de la otra persona… son síntomas de que mi relación no es muy saludable (al menos no es profunda ni sincera).

Por supuesto, mantener relaciones superficiales y satisfactorias con ciertas personas no tiene nada de malo. Pero cuando se trata de personas que de verdad nos importan, es necesario poner todas las cartas sobre la mesa aunque ello implique poner a prueba la relación con una discusión.

¿Nunca te ha pasado que, después de una discusión, tu amistad se ha reforzado considerablemente? Cuando conseguimos limar asperezas con alguien, nuestra relación se consolida. Es más, podemos acabar riéndonos de nuestras idiosincrasias, de nuestros “defectos” y tomarlos como lo que son, una parte esencial de nosotras y de otros.

Cuando alguien se niega a poner sobre el tapete las diferencias, es muy difícil mantener una relación sana. ¿Nunca has conocido a ese tipo de personas incapaces de discutir constructivamente porque se niegan a aceptar sus errores o los tuyos?

Si este es tu caso, no pierdas el tiempo. Es imposible imponerle a nadie una actitud. Lo que las otras personas hagan no está en tus manos. En tus manos está decidir qué clase de relaciones quieres, con quién y hasta qué grado.

En resumen, si hay cosas que te escuecen de alguien (tu pareja, tu familia, tus amistades) quizá haya llegado el momento de expresarlas. Poner a prueba una relación no tiene nada de malo. Confía. Si tu relación tiene sentido y cimientos, resistirá la tormenta y se reforzará. Si no la resiste, es que no había cimientos y ahora ya lo sabes.

 

te puede interesar de nuestra tienda…

Curso Aromaterapia y Cosmética Natural VidaNaturalia

Aceite Esencial Lavanda BIO Labiatae

Artículos Relacionados

Te ha gustado el artículo? Compártelo en redes sociales!
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePin on PinterestDigg thisShare on LinkedInShare on TumblrShare on RedditBuffer this pagePrint this page