A pesar de las excelentes propiedades nutricionales del huevo, estudios señalan el efecto negativo de su consumo excesivo en el colesterol y otros que lo niegan. ¿Qué hacer entonces? ¿Es bueno comer huevos o no? y ¿cuántos podemos comer a la semana?

El Huevo: Propiedades Nutricionales del Huevo

El huevo posee unas cualidades nutricionales excelentes, sobre todo proteínas de alto valor biológico y un gran número de vitaminas. Pero en las últimas décadas se ha llevado a cabo un rotundo desprestigio de este alimento por diversos factores, entre ellos su aporte de colesterol y de grasas saturadas. La filosofía oriental asegura que se trata de un alimento extremadamente yang, cuyo consumo excesivo perjudica órganos como el corazón, el hígado y los riñones.

A todo esto hay que añadir, como siempre, los inconvenientes de la producción industrial, es decir, las numerosas sustancias tóxicas, pesticidas, hormonas, medicamentos y efectos de la alimentación a través de transgénicos que acaban depositándose en nuestro organismo gracias a que somos el último eslabón de la cadena alimenticia. ¿Cómo beneficiarnos entonces de las ventajas nutricionales del huevo?

Propiedades nutricionales del huevo

Las filosofías más vitalistas nos incitan a consumir alimentos que tengan en sí la capacidad de generar vida, como los granos de cereal, por ejemplo, que se plantan en la tierra y crecen. En este sentido, el huevo también tiene la capacidad de generar vida y quizá por ello se trate de un alimento con una serie de nutrientes extremadamente concentrados en un alimento relativamente pequeño.

El huevo tiene una serie de características nutricionales que vale la pena analizar de cerca:

Beneficios del huevo

    • Densidad nutritiva

      Comparado con otros alimentos proteínicos, como la carne o el pescado, el huevo aporta una concentración excepcional de nutrientes y un valor energético muy elevado, algo especialmente indicado en personas desnutridas o con necesidades extraordinarias de nutrientes (niños, deportistas).

    • Embarazadas y niños

      El huevo es uno de los alimentos más ricos en colina, un nutriente hidrosoluble agrupado en las vitaminas del grupo B, esencial para el desarrollo de las estructuras y del sistema nervioso del feto. Una deficiencia en este nutriente puede desencadenar, de manera general y en todo tipo de personas, daños en el hígado y en los músculos, además de estar relacionado con el desarrollo de cáncer.

    • Antioxidante

      Numerosas evidencias científicas demuestran que el huevo contiene una serie de componentes (algunas vitaminas y carotenos) con una importante actividad biológica antioxidante.

Inconvenientes del huevo

    • El mito del colesterol

      El argumento del colesterol en el huevo que tanto nos han vendido parece estar siendo desmentido por los últimos estudios científicos. Uno de ellos pero no el único, es el presentado por la Universidad Británica de Surrey, gracias al cual la Fundación Británica del Corazón suprimió su recomendación de reducir el consumo de huevos. Este estudio, al igual que otros muchos de reciente publicación, aseguran que el colesterol incluido en los alimentos no es determinante a la hora de sufrir colesterol en el organismo, sino que se trata más bien de una compensación de grasas saturadas e insaturadas y de niveles equilibrados de colesterol (HDL y LDL), y que son otros factores como el tabaco, la falta de ejercicio o la obesidad los que inciden a la hora de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

    • Alergia a los huevos

      Los niños son más propensos a sufrir algún tipo de alergia al huevo. Si este es el caso, debemos evitar su consumo por completo, teniendo en cuenta que en el mercado son muchos los productos industriales que lo contienen.

    • Salmonelosis

      Si consumimos un huevo contaminado podemos desarrollar una intoxicación llamada salmonelosis. Para evitarlo, mejor asegurarnos de manipular y conservar los huevos adecuadamente. A continuación te mostraremos las pautas a seguir.

Huevos en buen estado

Estos son algunos consejos que debes tener en cuenta para saber si un huevo está en buen estado:

    • Los huevos deben permanecer refrigerados y, desde su puesta, tienen un tiempo de caducidad de un mes aproximadamente.
    • Una vez que el huevo está hecho (sea en la sartén o cortado una vez cocido), la yema debe quedar en el centro. Si la yema se desplaza a a un lado, es que se trata de un huevo viejo.
    • Si sumergimos un huevo crudo con cáscara en un vaso de agua, cuanto más fresco está, más abajo cae. Si queda arriba es que se trata de un huevo viejo.
    • Cuando abrimos el huevo para echarlo a la sartén, si su yema está firme es que se trata de un huevo fresco. Si por el contrario es fluida y blanda, se trata de un huevo viejo.

Huevos ecológicos

Como siempre, los problemas de la producción industrial terminan por afectarnos de manera directa. Los piensos con los que se alimentan a las gallinas contienen pesticidas, sustancias químicas tóxicas y, además, la mayor parte de las veces, están elaborados exclusivamente a partir de soja y maíz transgénicos. Los numerosos estudios que demuestran su toxicidad en los humanos y en el medio ambiente nos demuestran que cualquier producto procedente de una producción con estas características nos va a traer problemas (como desarrollo de cáncer).

Los huevos ecológicos están certificados por unos sellos que exigen un proceso de producción natural, sostenible y responsable. Ni su color, ni su textura, ni su sabor, ni su salubridad tienen punto de comparación. Aprende a comprar ecológico.

¿Cuántos huevos a la semana?

En los últimos años se viene produciendo un cambio de pensamiento con respecto a la influencia negativa del huevo en la salud, ya que los últimos estudios llevados a cabo señalan que la cantidad de colesterol incluido en los huevos no representa, en realidad, un gran problema para el organismo.

Quizá el argumento más convincente para no consumir huevos en exceso sean sus potentes proteínas. Como hemos visto muchas veces, las proteínas son macromoléculas que requieren gran cantidad de esfuerzo por parte del organismo para ser metabolizadas. Además, este proceso deja residuos tóxicos en el organismo y una acidificación general del sistema. Teniendo en cuenta que en nuestra sociedad no son las carencias sino los excesos los que provocan enfermedades, mejor moderar la ingesta de proteínas.

Hay expertos y organizaciones que recomiendan consumir hasta cinco huevos a la semana; otros por el contrario señalan que uno o alguno de manera esporádica. Nuestro consejo es que si consumes abundantes cereales y legumbres, vegetales, semillas, frutos secos y pescado o carne una vez o dos a la semana, un huevo semanal o dos es una cantidad más que suficiente.

Aquí te mostramos un ejemplo de menú semanal saludable. Si quieres más información, consulta nuestros reportajes cómo elaborar una dieta sana y equilibrada o ejemplos saludables de desayuno, comida y cena.

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