Revisamos los escandalosos resultados de estudios científicos e informes de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, la OMS y otros que revelan datos escalofriantes sobre la contaminación electromagnética producida por móviles, WIFI, etc, que ponen los pelos de punta.

Ya en 2011, la OMS junto con la WACR (World Association of Cancer Research), declararon públicamente que las radiaciones electromagnéticas emitidas por los móviles son “posiblemente cancerígenas” en los seres humanos, particularmente un tipo de cáncer cerebral, llamado glioma. Pero es que en Junio de 2012, la WACR envió un informe a las principales autoridades donde denunciaba el grave peligro al que los ciudadanos estamos expuestos en la actualidad gracias a la descontrolada contaminación electromagnética proveniente de la telefonía móvil, el WIFI, las antenas de telefonía, sistemas WIFI, etc. Un durísimo informe que califica de intolerable la manipulación informativa hacia los ciudadanos y que, como no podía ser de otro modo, ha sido completamente ignorado.

Impacto en la salud de la contaminación electromagnética

Más adelante echaremos un vistazo a los numerosas evidencias, estudios científicos e informes publicados que relatan la gran preocupación de expertos y científicos sobre la contaminación electromagnética desde hace muchos años. Pero a modo de resumen, para conocer de manera general su impacto en la salud, te mostramos los resultados de un estudio realizado por el Dr. Darío Acuña Castroviejo, Catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada, titulado: “Informe sobre los efectos de los campos electromagnéticos en el sistema endocrino humano y otras patologías”:

    • Trastornos neurológicos: Irritabilidad, migraña, astenia, excitabilidad, alteraciones sensoriales, mareos y temblores.
    • Trastornos cardiopulmonares:  Alteraciones en la frecuencia cardíaca, modificaciones de la tensión arterial y alteraciones vasculares periféricas.
    • Trastornos reproductivos:  Trastornos del ciclo menstrual, infertilidad, aborto, disminución de la libido sexual.
    • Cáncer:  Leucemias y tumores del sistema nervioso central.
    • Trastornos hormonales:  Trastornos en la producción de melatonina y hormonas sexuales.
    • Trastornos dermatológicos:  Dermatitis y alergias cutáneas
    • Trastornos inmunológicos:  Trastornos en el sistema de inmunovigilancia infecciosa y tumoral.

Gobiernos, multinacionales y dinero… ¡Qué miedo!

En el Manifiesto Contra la Contaminación Electromagnética, presentado en Madrid el 22 de Junio de 2011 por más de 500 colectivos sociales (entre ellos la World Association of Cancer Resear, Ecologistas en Acción, y todo tipo de asociaciones de afectados), se declara que:

    • ES FALSO que exista un debate científico real sobre la potencial peligrosidad de las radiaciones electromagnéticas. Estudios científicos independientes efectuados en todo el mundo coinciden en esta peligrosidad, aunque haya otros financiados directa o indirectamente por las empresas eléctricas y de telecomunicaciones que concluyan que aún no hay nada claro.
    • ES INADMISIBLE que cuando los ciudadanos deciden defender sus derechos, el sistema les exija que sean ellos quienes demuestren los efectos nocivos de las tecnologías que les rodean. Según las leyes y el principio de precaución, es la industria la que debe demostrar que los productos y tecnologías que introduce en el mercado son seguros para la población. Es necesario evitar que vuelva a suceder lo que pasó con el amianto, el tabaco, el plomo, el benceno, el DDT y tantos otros productos tóxicos que se comercializaron irresponsablemente, causando daños irreparables para millones de personas.
    • LA INDUSTRIA argumenta que las tecnologías que usa son seguras por estar dentro de los “límites legales” aprobados para las radiaciones electromagnéticas, pero no se puede asumir que esos límites de exposición son indiscutibles y seguros. Tales límites fueron fijados hace muchos años con un entorno electromagnético mucho menos agresivo, basándose en tecnologías mucho menos desarrolladas y con un grado de uso y de penetración social muy inferior al actual. Las nuevas tecnologías han avanzado vertiginosamente en los últimos 10 años y el nivel de riesgo al que estamos expuestos en la actualidad no es comparable al que había cuando se dictó la actual legislación.
    • GRAN PARTE DE LA POBLACIÓN NO ES CONSCIENTE de los riesgos que conllevan las radiaciones de las torres de alta tensión, los trasformadores, las antenas de telefonía, los móviles e inalámbricos, los sistemas Wi-Fi y WLAN o los radares. Sin embargo el riesgo por sobreexposición a sus radiaciones es alto y está ampliamente documentado por la literatura científica independiente, que relaciona daños en los sistemas inmunológico, neurológico y neurovegetativo. En los casos más graves, como indican numerosos estudios que la OMS no ha podido obviar, las personas desarrollan tumores o leucemia. Los efectos de dichas tecnologías sobre nuestro organismo son acumulativos, y además el riesgo es mayor para grupos de población vulnerables (niños, mujeres embarazadas, ancianos y enfermos). Las radiaciones electromagnéticas también han desencadenado la aparición de enfermedades que hasta ahora no existían, como la electrosensibilidad o hipersensibilidad electromagnética, reconocida como enfermedad en otros países pero no aún en el nuestro.

Evidencias desde hace muchos años

A continuación comprobaremos que la preocupación sobre el impacto en la salud de la contaminación electromagnética no es nada nuevo, sino que se viene produciendo desde hace ya muchas décadas. Estos datos han sido extraídos de la Fundación Vivo Sano, en su Campaña “Escuelas sin WIFI”, apoyada por numerosas  organizaciones y Colectivos, entre ellos la World Assiciation of Cancer Research. Tengamos en cuenta, además, que la exposición y los avances tecnológicos se han elevado en un porcentaje altísimo en los últimos años:

    • Año 1960

      Allan Frey publica un informe sobre el efecto de la radiofrecuencia en la barrera hematoencefálica y el efecto auditivo de las ondas pulsadas.

    • Año 1971

      El Instituto de Higiene del Trabajo e investigadores de las enfermedades profesionales de la URSS presentan un informe sobre los síntomas relacionados con las radiaciones electromagnéticas: hipotensión, pulso lento, dolores de cabeza, mareos, dolor de ojos, insomnio, irritabilidad, ansiedad, dolor de estómago, tensión nerviosa, incapacidad para concentrarse, pérdida de cabello, agotamiento suprarrenal y enfermedad isquémica del corazón.

    • Año 1972

      Zory R. Glaser, del Naval Medical Research Institute publica la “Bibliografía de denuncias de los fenómenos biológicos y las manifestaciones clínicas atribuidas a microondas y radiofrecuencias”  con más de 2.000 estudios que asocian este tipo de radiación a multitud de problemas como dolores de cabeza, insomnio, inquietud, fatiga, ataques, convulsiones, problemas del corazón, mareos y pérdida de memoria“.

    • Año 1977

      Paul Brodeur publica el libro “The Zapping of America”: peligros de la electropolución.

    • Año 1995

      Dra. B. Blake Levitt publica un libro sobre la contaminación electromagnética.

    • Año 2002

      Sociedad Interdisciplinaria de Medicina Ambiental: Artículo mostrando su preocupación por la tecnología inalámbrica (la derivada de teléfonos móviles, DECT, etc). Freiburger Appeal: más de 40.000 firmas después de encontrar una relación de causa-efecto entre un aumento en la exposición a los campos electromagnéticos y “un dramático aumento de enfermedades graves y crónicas” (trastornos de conducta, déficit de atención, trastornos de la presión arterial, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, enfermedades neurodegenerativas, y cánceres como la leucemia y tumores cerebrales).

    • Año 2005

      La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce oficialmente la electrosensibilidad como una “enfermedad real y a veces incapacitante”. El Colegio de Médicos de Viena (Wiener Ärztekammer) presenta el Estudio REFLEX 20 que muestra claramente el daño genético de las radiaciones electromagnéticas (creó carteles para colocar en las salas de espera de los hospitales alertando al público de los peligros y las normas de buen uso de los aparatos que emiten campos electromagnéticos).

    • Año 2007

      Italia prohíbe los teléfonos móviles en las escuelas. Informe Bioinitiative: efectos de la exposición prolongada a la radiofrecuencia y radiación de microondas de los teléfonos móviles, teléfonos inalámbricos, torres de telefonía móvil, wifi y otras tecnologías inalámbricas (dolor de cabeza, fatiga, insomnio, mareos, cambios en la actividad de ondas cerebrales y dificultades de concentración y memoria). La Agencia de Protección de la Salud alemana recomienda a los ciudadanos reducir el uso de los teléfonos móviles y wifi . La Resolución de Londres solicita a los gobiernos que protejan a los niños de cualquier daño producido por campos electromagnéticos (CEM). La ciudad de París prohíbe el wifi en las librerías públicas. Los Demócratas australianos lanzan un documento de debate que afirma la relación entre la radiación emitida por las torres de telefonía móvil y el drástico incremento de enfermedades como el cáncer, la diabetes, el asma, las alergias y el alzhéimer.

    • Año 2008

      El departamento de Salud Pública de Toronto advierte a los adolescentes y a los niños pequeños que limiten el uso de los teléfonos móviles para evitar riesgos potenciales para la salud. El Director del Instituto del Cáncer de la Universidad de Pittsburgh pide precaución en el uso de teléfonos móviles. Philip Parkin, secretario general de Voice, sindicato británico de profesionales de la educación, pide la suspensión del wifi en todas las escuelas del Reino Unido. El Parlamento Europeo señala que los límites de exposición a los campos electromagnéticos establecido en las normas internacionales es obsoleto.

    • Año 2009

      Finlandia y la Autoridad de Seguridad Nuclear (STUK) recomiendan restringir el uso de teléfonos móviles a los niños. El Parlamento Europeo vota reducir las exposiciones a campos electromagnéticos. El gobierno francés impone una prohibición sobre los teléfonos móviles en todas las escuelas de Primaria. Los alcaldes de varias ciudades francesas solicitan un período de prueba para reducir la exposición a los campos electromagnéticos en su ciudades. El parlamento de Liechtenstein aprueba una ley de protección medioambiental que adopta, según las recomendaciones del Informe BioInitiative, unos límites de emisión de radiación electromagnética de 0,6 V/m (voltios por metro).

    • Año 2010

      El estudio Interphone, cuyos ambiguos resultados fueron motivo de diferentes interpretaciones entre los autores del informe, reconoce finalmente una relación directa entre el uso de teléfonos móviles y el tumor cerebral. San Francisco aprueba una ley sobre la radiación de los teléfonos móviles que obliga a las tiendas que venden estos dispositivos a mostrar la cantidad de radiación que emiten. Al mes siguiente, la CTIA (organismo que representa a la industria de telecomunicaciones en la promoción de la tecnología inalámbrica) demanda a la ciudad de San Francisco por dicha la ley y retira su conferencia anual de San Francisco. El Alto Tribunal de Italia declara al empresario que obligó a sus empleados a utilizar teléfonos móviles e inalámbricos responsable del tumor cerebral de unos de ellos, y le obliga a compensarle económicamente. Swisscom (proveedor de telecomunicaciones suizo con un 52% del accionariado en manos del gobierno) instala de forma gratuita redes de fibra óptica en las escuelas del país para incentivar el abandono del wifi.

    • Año 2011

      La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) pide a los gobiernos que tomen medidas razonables para reducir la exposición a los campos electromagnéticos. La IARC, Agencia internacional para la Investigación del Cáncer, dependiente de la OMS, declara que los teléfonos móviles son posibles cancerígenos.

Resoluciones sobre la peligrosidad de la contaminación electromagnética

Aquí te mostramos algunas de las resoluciones que hacen referencia al impacto en la salud de la contaminación electromagnética, como prueba de las numerosas investigaciones realizadas por todo el mundo desde hace muchos años:

    • Resolución de Viena (1998)
    • Declaración de Salzburgo (2000)
    • Declaración de Alcalá (2002)
    • Llamamiento Médico de Friburgo (2002)
    • Resolución de Catania (2002)
    • Llamamiento de Helsinki (2005)
    • Resolución de Benevento (2006)
    • Resolución de Londres (2007)
    • Informe Bioinitiative (2007)
    • Consejo del Panel Internacional en Campos Electromagnéticos (2008)
    • Llamamiento Holandés (2009)
    • Resolución de Venecia (2008)
    • Resolución de Benevento (2008)
    • Resolución de Porto Alegre (2009)
    • Declaración de París (2009)
    • Convención Internacional de Würzburg (2010)
    • Resolución de Copenhague (2010)
    • Declaración de Seletun (2011)

¿Por qué no nos informan?

Sinceramente, se trata de un asunto tan grave y tan indignante, que no podemos dar respuesta. Quizá sea que:

    • ¿Las multinacionales de telecomunicaciones financian asuntos políticos?
    • ¿Las multinacionales de telecomunicaciones pagan la publicidad de los canales de TV?
    • ¿Las multinacionales de telecomunicaciones pagan la publicidad de las emisoras de radio?
    • ¿Las multinacionales de telecomunicaciones tienen directivos que a la vez son políticos y participan en las decisiones legislativas?
    • ¿Las multinacionales de telecomunicaciones consiguen de alguna forma que los profesionales de la medicina, la educación, la prensa, padres y madres, etc… estén deliberadamente desinformados?
¡Qué miedo!

Artículos Relacionados

Te ha gustado el artículo? Compártelo en redes sociales!
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePin on PinterestDigg thisShare on LinkedInShare on TumblrShare on RedditBuffer this pagePrint this page