Descubre algunos consejos no muy ortodoxos para protegerte en las olas de calor de forma saludable y sin sucumbir a las doctrinas de la publicidad engañosa

Consejos BIO para una Ola de Calor

Todos los veranos traen consigo alguna que otra ola de calor difícil de sobrellevar, incluso aunque estemos de vacaciones en algún lugar fresco como la playa o la montaña.

En este reportaje te proponemos algunos consejos, como siempre en la línea de la vida sana y ecológica, para hacer frente a las altas temperaturas de la forma más saludable.

Consejos BIO para una Ola de Calor

Estas son algunas recomendaciones importantes que puedes tener en cuenta cuando las altas temperaturas nos dejan sin energía. Verás que, en algunos casos, no compartimos consejos tradicionales que suelen anunciar en televisión para las olas de calor. Como siempre, tenemos nuestra visión alternativa de la vida y la salud :)

    • 1. Bebe cuando tengas sed

      Desde luego, no es nada bueno aguantar la sed cuando se tiene. Por ejemplo, si hemos salido de paseo y tenemos sed pero no hemos cogido agua ni dinero para comprar una botella. Por eso, es muy importante que durante las olas de calor, lleves siempre agua a mano. Sin embargo, tampoco es nada bueno atiborrarse a agua cuando no se tiene sed. El agua es una necesidad imperiosa para el cuerpo, pero beber cuando no se tiene sed no es beneficioso ni durante las olas de calor, ni en ningún momento. El cuerpo nos dice siempre (pero siempre) lo que necesita y lo que no. Forzar el trabajo de los riñones no es buena idea en ningún caso y solo se debe beber agua si se tiene sed.

    • 2. No beber “supuestos” productos refrescantes

      Es curioso que en muchos centros geriátricos se les da a los abuelitos y abuelitas gelatina porque dicen que como beben poca agua, así se hidratan… menuda forma de mantenerles saludables. La gelatina (al igual que los helados, las bebidas comerciales con gas y sin gas, las bebidas energéticas, etc) llevan un sinfín de porquerías químicas y azúcar, nada recomendable en ningún momento del año, y mucho menos cuando hay una ola de calor. La mejor forma de refrescarse es a través de productos y bebidas naturales. Lo mejor, sin duda, agua y productos naturales ricos en agua orgánica. No tiene ningún sentido combatir los efectos del calor con sustancias y productos tóxicos que nos envenenan y desde luego no ayudan en nada a mantener el cuerpo hidratado.

    • Protégete durante las horas centrales del día

      Estar al sol durante el medio día (por muchas ganas que tengamos de disfrutar las vacaciones en un restaurante o en la playa) no es nada saludable. Nos quita energía, nos deshidrata y desde luego nos resta vitalidad. Salir a dar un paseo, a disfrutar en una cafetería, a la playa, etc… hay que hacerlo a primera hora de la mañana o al atardecer. Desde las 12 hasta las 6 de la tarde conviene estar en casa o a la sombra en algún lugar donde corra el aire, donde haya espacio y nada de aglomeración de gente. Es curioso que nadie hace esto; en verano todo el mundo sale al exterior durante todo el día, pero lo cierto es que no es nada saludable. Todos los días salgo a dar un paseo a las 7 de la mañana por el mar y me baño y por experiencia conozco bien la diferencia entre salir de casa a las 7 o a las 8. Ya a las 9 de la mañana se nota considerablemente el calor y pasear resulta bastante más agotador y menos reconfortante que hacerlo a las 7 de la mañana, donde la temperatura es maravillosa y un paseo por la orilla del mar junto con un baño resulta el mejor y más nutritivo de los desayunos.

    • Cuidado con las cremas de protección solar

      Como decimos con frecuencia, el índice de cáncer de piel ha aumentado de manera correlativa al aumento de consumo de cremas solares. Si lees al respecto, descubrirás que, paradójicamente, las cremas solares no resultan perjudiciales si no nos da el sol. Pero esa crema expuesta al sol, es precisamente la que convierte ciertos componentes en peligrosos y cancerígenos. Te recomendamos que leas nuestro reportaje sobre las cremas solares y recuerda que no hay menor protección contra el cáncer de piel (y cualquier otro) que el sentido común. La sombra es el mejor de los remedios. 

    • Mejor el mar que la piscina

      Cuando hace mucho calor, refrescarse en el agua es muy buena idea (aunque mejor idea es protegerse del sol que estar bajo el sol aunque sea mojado). En cualquier caso, aunque bañarse es esencial y maravilloso, es mejor hacerlo en horas que no sean las centrales del día y mucho mejor en el mar que en la piscina. Sentimos ser siempre tan aguafiestas pero las piscinas están llenas de cloro y sustancias muy perjudiciales que no nos hacen ningún bien. El cloro es cancerígeno y muy tóxico y nos produce todo tipo de perjuicios en la piel, en los pulmones, en los ojos, oídos, etc. En cambio, el mar y los ríos son fuentes de agua biológica y por el contrario, parece que lo curan todo. Cuando te metes en el mar o en un río de montaña tienes la sensación de que cualquier mal que te aflige se queda allí, que te limpia, y te cura. El agua del mar y la arena poseen sales minerales y una energía maravillosa que equilibra nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu.

    • La importancia de la comida

      La primera regla para aprender a comer bien y de forma saludable y ecológica es apagar la televisión cada vez que salga un anuncio, es decir, no volver a ver un anuncio de televisión nunca más y por supuesto, no creer nada de lo que se dice en ellos. Por supuesto que darte un capricho de vez en cuando, especialmente en vacaciones, es maravilloso. Pero por regla general, y especialmente durante las olas de calor intenso, es muy importante consumir productos naturales y ecológicos de toda la vida (frutas, verduras, hortalizas, cereales y legumbres) y olvidarnos por completo de cualquier tipo de producto procesado. Todos esos alimentos naturales llevan una gran cantidad de agua orgánica que te hidratará y por eso no te hará falta estar bebiendo agua todo el día. No olvides lo deliciosos que son en verano los zumos naturales y las ensaladas de cereal y legumbre. Piensa que, por el contrario, todos los productos que anuncian en televisión como saludables y extraordinarios, son productos procesados en verdad con un un montón de sustancias químicas sintéticas (echa un vistazo a las etiquetas) que solo contribuyen a mermar tu salud, a quitarte energía y a deshidratarte. Si quieres aprender a comer bien de una vez por todas, te recomendamos nuestros cursos Nutrición bioenergética y Vivir sin tóxicos… elaborados con gran compromiso para darte todas las claves y que el cambio te resulte fácil y efectivo.

    • La importancia de no hacer nada

      Si practicas deporte o eres una persona muy activa, reserva tu gasto de actividad para las primeras horas de la mañana. Cuando hace mucho calor y suben las temperaturas, el cuerpo se queda sin energía, se agota, y pide descanso… escucha tu cuerpo. Si te pide no hacer nada, no hagas nada, aunque eso te parezca aburrido o impropio del verano. Busca la sombra, refúgiate en casa (tu templo), báñate en el mar si puedes por la mañana, y en las horas de más calor… simplemente dedícate a descansar en la sombra y no hacer absolutamente nada. Si durante el verano trabajas, perdónate no tener energía y haz solo lo estrictamente necesario.

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