Por mucho que te digas en voz alta cuánto te quieres y lo genial que eres, no conseguirás creerlo hasta que no te lo demuestres. No basta con decir, hay que hacer.

Cómo subir la Autoestima con 9 Pasos muy Sencillos

Tener un concepto elevado de nosotras mismas es bastante fácil, pero muchas veces nos complicamos la vida retorciendo el camino y aplicando teorías demasiado “zen” para las que quizá nos estamos preparadas. Por no hablar de los dos enemigos acérrimos de la autoestima: la cobardía y la culpabilidad.

En este reportaje te proponemos 9 pasos muy sencillos para aumentar la autoestima. Eso sí, tendrás que hacer acopio de valor y dejar de lado la maldita culpabilidad. No te vamos a hablar de pamplinas superficiales que no te servirán absolutamente para nada, sino de cosas importantes que sí tienen la capacidad de proporcionarte autoestima y felicidad.

Paso 1: Antes de hacer nada, escúchate

El primer paso para aumentar tu autoestima es conocerte, saber quién eres, y para eso vas a tener que escucharte primero. Tómate una tarde, un día o una semana si hace falta, procura no hablar con nadie, pasea y percibe lo que late dentro de ti.

Cuando las religiones, todas, hablan de que dios está dentro  de ti (o el universo, o como quieras llamarlo), lo que quieren decir es que dentro de ti ya están las respuestas y estas se manifiestan con tus emociones y sentimientos. ¿Qué te gusta y qué no? ¿Qué haces por obligación? ¿Qué te nace del alma? ¿Cómo te gustaría ser si fueras completamente libre y no tener que dar explicaciones nadie? Date permiso para fantasear todo cuanto quieras. Cuanto más atrevidas sean tus ideas, más honesta estarás siendo contigo misma.

Olvídate de los moralismos y las responsabilidades; aún no vas hacer nada, simplemente sueña en voz alta, porque esas fantasías te darán mucha información sobre tus anhelos más profundos y eso tiene mucho que ver con subir la autoestima. ¿Cómo vas a querer a alguien que no conoces?

Paso 2: Se valiente

Ser valiente no significa no tener miedo; significa enfrentarse a los cambios y llevarlos a cabo a pesar del miedo y la valentía es una gran aliada de la autoestima.

Una vez que hayas visto claro qué anhela tu corazón de verdad, sé honesta contigo misma y sopesa la idea de llevar a cabo esos anhelos… ¿Qué es lo más grave que podría pasar? Casi siempre, cualquier respuesta que te surja son excusas, es decir, cobardía.

Para ser feliz hace falta valor. Es más fácil (y más cobarde) acomodarse en una vida insatisfactoria que afrontar los cambios, ser coherente y asumir las consecuencias, sean cuales sean.

 

Si estás pensando que este paso no es nada fácil, plantéate que quizá sea tan fácil o difícil como quieras hacerlo. Hacer cambios con ilusión (y subir la autoestima) una vez que se ha tomado la decisión, no sólo es fácil, sino excitante y maravilloso.

Paso 3: Fuera la culpa

El budismo practica el “amor universal” pero Buda, antes de iluminarse, se puso las botas con todo tipo de placeres, luego practicó la mendicidad, y por fin se sentó bajo un árbol y se iluminó. Es decir, primero vivió la experiencia y luego vino el ” amor universal”.

Jesús dijo “ama a los demás como a ti mismo”. Parece que se nos olvida la segunda parte.

Las doctrinas sagradas suelen llevar a la confusión y al equívoco porque la mayoría andamos muy lejos de la iluminación (por no decir que sobre la tierra no hay ni un solo iluminado; sino gente más o menos evolucionada).

¿Cómo podemos pretender salvar a alguien de algo si no sabemos cómo salvarnos a nosotras mismas? ¿Cómo vamos a pretender subir la autoestima de nadie, nuestros hijos e hijas por ejemplo, si aprenden del ejemplo y el ejemplo que les damos es una vida insatisfactoria? Solo somos responsables de nuestras propias decisiones; cada cual se tiene a sí mismo. No se pueden tomar decisiones por los demás, mucho menos diciéndoselo. Hay que vivir la experiencia para aprender. No puedes rescatar a nadie. Si aprendes a quererte, a respetarte, si eres valiente, si buscas tus sueños, si lo que haces es coherente con lo que dices, si te procuras tu propia felicidad, entonces, al menos estarás dando ejemplo y quizá con ello ayudes a alguien.

Cualquier cosa que no te salga del corazón no es verdadero amor, es obligación. El verdadero amor y respeto a los demás empieza en uno mismo. Y permitir que los demás evolucionen a su ritmo es una parte esencial del respeto al prójimo. Deja de sentirte culpable por ser quien eres… eso es lo contrario a la autoestima.

Paso 4: Aléjate de lo que te hace infeliz

Todos somos seres excepcionales y únicos (igual que las especies animales o vegetales, minerales, etc). Todos tenemos una función. Deja de culpabilizarte por lo que sientes, por lo que consideras “malo” de ti, quizá la vida te ha hecho así por algo. Quizá la vida necesita tu mal genio, tu egoísmo, tu velocidad o lentitud, lo que sea. En eso consiste la autoestima, en adorar todo de ti (o dicho de otra manera, adorar esa creación maravillosa del universo que eres tú), lo que consideras bueno y lo que consideras malo. Autoestima es aceptarse y adorarse, y perdonarse los tropiezos.

Confía en lo que eres y se coherente. Aléjate de todo aquello que no te satisface en la medida que te sea posible (pero no dejes que esa “medida” sean excusas porque, por lo general, casi todo se puede cambiar en tu vida si así lo quieres).

Alejarse de todo lo que nos hace infelices puede implicar trabajo, pareja, amistades, familia, casa, ciudad o cualquier otra cosa. Tienes el derecho y la obligación de buscar tu felicidad allá donde esté. Escucha tu corazón, es la forma que tiene dios, o el universo, o como quieras llamarlo, de indicarte el camino.

Paso 5: Dale un sentido a tu vida

Es imposible subir la autoestima si no sabes por qué estás aquí. Y eso solo se sabe escuchando los anhelos profundos del corazón.

Si todavía no te has puesto manos a la obra haciendo esa cosa que se te da tan bien, entregando al mundo tus dones, aquello con lo que disfrutas tanto que el tiempo se te pasa volando… es imposible que tengas autoestima (autoestima verdadera).

Hay mucha gente que presume, que se impone a los demás, que “parece” quererse mucho, pero se trata de una autoestima falsa. Cuando verdaderamente somos lo que queremos ser y hacemos lo que de verdad queremos hacer, no hay ninguna necesidad de demostrarlo porque nos importa un bledo lo que opinen los demás.

Si quieres subir la autoestima, dale un sentido a tu vida, haz lo que has venido a hacer. Si todavía no lo sabes, es crucial que le des dos vueltas y lo descubras, y luego lo aceptes.

Paso 6: Demuéstrate que vales

Personalmente opino que mirarse al espejo cien veces al día y decirse “te quiero”, o decir en voz alta mil veces  cuán geniales somos, ni sube la autoestima ni sirve absolutamente para nada.

La única forma de subir tu autoestima y creer de verdad que eres un ser excepcional es hacer algo que te lo demuestre. Tienes que demostrártelo a ti misma, porque hasta que no lo hagas, no lo creerás (de nuevo, la experiencia nos lleva a la sabiduría y a la felicidad).

Atrévete a decir NO (esto es importantísimo), atrévete a buscar tus sueños, haz todas las cosas que te da pánico hacer… solo así te demostrarás que eres capaz y subirás tu autoestima. Por ejemplo, si no sabes vivir sin pareja, por favor, atrévete a hacerlo y descubrirás que tú misma te bastas y te sobras (solo así encontrarás a alguien que realmente sea un compañero, y no una necesidad). Si necesitas que los demás te resuelvan la vida, por favor, atrévete a resolvértela tú… es el único método por el que te demostrarás que efectivamente puedes (y te aseguro que puedes, porque puede cualquiera).

Solo atreviéndote a enfrentarte a tus fantasmas, te darás valía, y lo harás de corazón; te sentirás verdaderamente orgullosa de lo has hecho, y eso subirá tu autoestima hasta lo máximo, pues habrás empezado a quererte y valorarte.

Paso 7: No pretendas no sentir miedo

No pretendas no sentir miedo a los cambios o a la vida. El miedo es necesario y maravilloso, pues nos da una información muy valiosa. Allí donde está el miedo, está la cuestión. Es decir, aquello a lo que sientas más miedo, es a lo que tienes que enfrentar.

La clave está en hacerlo de todos modos, y el miedo desaparecerá. Si nunca te atreves a mirar detrás de la puerta, puedes pasarte la vida entera pensando que hay un monstruo y jamás descubrirás que lo que había era una preciosa ventana con vistas al mar.

Paso 8: Confía

La vida es tu aliada (y la de todos, la de nuestra evolución). Confía, confía y confía más aún. Confía en que, si te tiras al vacío, el paracaídas se abrirá (siempre se abre). Porque pase lo que pase, será un aprendizaje, una experiencia, y para eso estamos aquí, para experimentar.

Confía en las señales de la vida (que casi siempre se muestran en tu corazón). Aquello que te hace moverte y te hace feliz, es lo que la vida quiere que hagas. Aquello que te hace infeliz y te paraliza, es lo que no.

Sigue los cambios que te propone la vida y todo irá bien. Confía.

Paso 9: Alégrate, estás viva

Si finalmente te decides a ser coherente contigo, a ser valiente y enfrentar los miedos… descubrirás esa preciosa ventana que da al mar. Y no imaginas lo bella que es. La autoestima te abrirá las puertas de un paisaje increíblemente hermoso.

Ser una misma, en todos los sentidos, proporciona una felicidad y una alegría inmensas. El miedo y el dolor  son inevitables, pero si confías en ti (que es lo mismo que confiar en dios, el universo o la vida) trascenderás el miedo y el dolor más fácilmente y descubrías que la belleza lo inunda todo, tu corazón, el mundo y todos los seres que habitan en él.

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