La menstruación no es nada horrible que debamos ocultar, simular o maldecir, sino todo lo contrario. La menstruación nos da vida y salud y, dependiendo de cómo te lo tomes, puedes llegar a disfrutarla a tope.

Cómo Ser Muy Feliz Cuando Te Viene La Regla

¿Te pones de mal humor cuando te viene la regla? Pues presta atención, porque te vamos a proponer un cambio de actitud con el que, cuando llegue tu amiga la menstruación, te sentirás realmente feliz.

La publicidad

Los anuncios (hechos seguramente por hombres), nos sugieren que tener la regla es un horror, que huele, que duele, que molesta, que te sientes mal…

Claro, lo que quieren es venderte el tampón tóxico, la colonia, el medicamento… si te dijeran que todo está bien y que tu menstruación es maravillosa y que la disfrutes, no tendrían nada que venderte.

Sí, seguro que estás pensando que tienen razón. Nunca desestimes el poder de la publicidad. Al final, nos acaban convenciendo.

Desde luego, si antepones el bienestar de los demás, o su opinión, la regla es un tostón, sin duda. Pero si le das la vuelta a la tortilla y empiezas a observar la menstruación como una gran ventaja para ti, por mucho que les desagrade a los demás, verás que la cosa cambia sustancialmente.

Cómo ser muy feliz cuando te viene la regla

Para obtener múltiples beneficios de la menstruación, cada vez que te venga, tendrás que hacer lo siguiente (no siempre es fácil pero, ya sabes, la que lo sigue, lo consigue).

Depende de las ganas que tengas de ser feliz y quererte:

    • Si tu dedicación profesional te permite tomarte el día libre, hazlo. Seguro que tu primera respuesta es… ¡no puedo! Pero quizá si puedes, depende de cuánto te empeñes. Podrías desconectar el teléfono si eres autónoma (aceptando las consecuencias, claro, pero valóralo).
    • Podrías pedirle al profesional de la medicina que te lleva que te de la baja por malestar porque tienes unas reglas muy abundantes.
    • Podrías hablar con tus superiores y proponerlo a cambio de algo. Etc… en fin, sé todo lo creativa que puedas. Si finalmente no hay forma, no pasa nada. Al menos, el resto del día, tómatelo libre, todos los días de la regla. Y si te toca en fin de semana, perfecto, no tienes excusa.
    • Si tienes hijos, mientras tengas la regla, haz lo justo y necesario para no desatender sus necesidades vitales (pero solo las vitales).
    • Si tienes pareja, que lo haga todo él, que seguro que no le duele nada ni tiene ganas de llorar.
    • Túmbate en el sofá o en el parque, o donde te plazca y di que no a todo y a todos.
    • Tómate el día (o el rato que dispongas) para ti sola, para tu intimidad, para tu cuidado, para tu descanso.
    • Ten contigo misma algún detalle romántico, hazte un regalo!!
    • Disfruta de lo que quieras (chocolate, música, películas) y deléitate en tu feminidad, incluso en el dolor si lo sientes.
    • Piensa una cosa, la menstruación es tu momento de fragilidad, de sensibilidad… disfrútalo cuidándote.
    • Aprovecha que no te queda otro remedio para proporcionarte todos los mismos que normalmente te niegas.
    • No uses tampones y deja que tu cuerpo elimine lo que requiere eliminar de forma natural, con una compresa o con una copa menstrual.
    • No te avergüences ni sientas asco, aprecia tu cuerpo con admiración y dignidad. La sociedad nos ha hecho ver con grima, con pudor y con asco la menstruación, pero son fluidos biológicos llenos de vida. Son moléculas necesarias para tu salud y tu bienestar.
    • Fíjate en esto: los hombres eyaculan y, puestos a sentir asco, debería ser lo mismo, no? También huele, también es pastoso, también sale del cuerpo. Pero oye, ellos no se sienten avergonzados, todo lo contrario. ¡Copiémosles!
    • Llora si tienes ganas de llorar, regocíjate en tu soledad y en tu intimidad, cambia de opinión si quieres, exprésate! Las mujeres somos cíclicas, sí, y qué?
    • Date un baño con aceites vegetales y aceites esenciales, arcillas, sal, arena… pide que te den un masaje en los pies. Agradece todo lo que tu menstruación hace por ti, estudia, aprende un poco sobre eso.
El día que descubras lo importante que es el sistema hormonal en la fisiología femenina te entrarán ganas de llorar… es un auténtico milagro!! Tu regla te cuida, te ayuda, te regula, te equilibra y te proporciona elementos químicos esenciales.

 

Si haces todas estas cosas, la próxima vez que te venga la regla, en lugar de decir ¡qué horror!, dirás:

¡Qué gozada! ¡A mimarme!

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