Todas las claves para cultivar romero en tu huerto urbano ecológico, una planta muy ligada a nuestra cultura mediterránea cuyo aroma realza algunos platos de nuestra gastronomía y aporta sus excelentes propiedades a nuestro organismo.

Cómo Cultivar Romero

El romero es una planta tradicionalmente ligada al amor, pues se considera que tiene propiedades estimulantes y afrodisíacas, además de un gusto excelente que realza el sabor de numerosos platos. Por eso es, sin duda, una buena opción para tener en cuenta en nuestro huerto particular. Crece de manera espontánea en muchos rincones de nuestra geografía, así que podrás hacerte una idea de lo fácil que es cultivar romero.

En este reportaje te contamos cómo y cuándo sembrar romero, qué cuidados necesita y por qué el romero es una magnífica elección como planta aromática y medicinal.

Por qué cultivar romero

El romero es una buena opción cuando se trata de elegir qué plantas aromáticas y medicinales queremos cultivar. A continuación, te hacemos un breve resumen de sus propiedades:

    • Aliado del hígado: El romero es una planta que tradicionalmente se ha utilizado en forma de infusión como remedio para la insuficiencia hepática y para la salud del hígado en general.
    • Antioxidante: El romero contiene en su composición química numerosos antioxidantes, por lo que resulta un complemento muy adecuado en caso de enfermedades relacionadas con la inmunidad como cáncer, sida o enfermedades degenerativas.
    • Afrodisíaca: El romero es una planta muy estimulante a la que se puede recurrir en caso de falta de apetito sexual.
    • Para la concentración: El romero es una de las plantas más adecuadas para tomar en forma de infusión cuando atravesamos una época que requiere gran concentración mental y capacidad de memoria, como en el caso de exámenes.
    • Dolores musculares: Si incorporamos unas ramitas de romero a nuestro baño, lograremos relajar los músculos extenuados que han sido sometidos a un gran esfuerzo, aliviando los dolores musculares y los calambres.
    • Caída del cabello: El romero se ha utilizado desde la antigüedad para fortalecer el cabello y evitar su caída. Para esta aplicación, o bien añadimos unas gotas de aceite esencial de romero a nuestro champú, o añadimos al cuero cabelludo una infusión, o bien maceramos unas ramas en aceite de oliva y lo aplicamos con friegas antes del lavado, dejándolo actuar durante 15 minutos. Después, lavar y aclarar.
    • Halitosis: Las infusiones de romero reducen el mal olor de la boca.

Condiciones para el cultivo del romero

    • Temperatura: El romero es una planta que se adapta bien a todas las temperaturas, aunque prefiere los climas cálidos y secos.
    • Sustrato: Esta planta crece de manera óptima en suelos calcáreos, secos y pedregosos. No soporta bien los suelos arcillosos y muy compactos que encharquen sus raíces.
    • Luz: Requiere una gran cantidad de luz, por lo que ya sea en maceta o en jardín, debe ser un rincón donde reciba luz abundante.
    • Riego: El romero requiere un riego moderado, nunca abundante. Aunque en la época de verano, y dependiendo de la climatología específica de la zona, deberemos regar más, pero sin encharcar jamás sus raíces.

Cómo sembrar el romero

    • Mejor con esquejes: La manera más eficaz de conseguir que el romero crezca es plantando esquejes. Para ello, cortaremos una ramita, y eliminaremos todas sus hojas, dejando simplemente unas cuantas en al punta, y enterrando el tallo de la rama bastante profundo. Podemos hacerlo en cualquier momento del año.
    • Mejor trasplantar: A los dos meses ya habrán echado raíces y podremos trasplantarlas a la maceta o lugar del jardín donde queramos hacerla crecer.
    • Mejor bien drenado: La maceta o lugar del jardín donde vayas a colocar el romero debe estar bien drenada, pues no soporta el exceso de humedad.

Cómo cuidar el romero

    • El romero no necesita fertilizantes, ya que es una planta muy resistente. Quizá, una vez al año, puedes añadir algún fertilizante orgánico.
    • La mejor forma de mantener fuerte el romero es ir podándolo según necesitemos utilizar sus ramas o eliminando aquellas que estén envejecidas o secas.
    • El uso de pesticidas y abonos químicos en el romero favorece la aparición de enfermedades bacterianas que acaban matando a la planta.
    • Es muy importante que no lo riegues en exceso.

Cómo recolectar el romero

Puesto que el romero es una planta perenne, no es necesario esperar a una época en concreto para hacer la recolección. Puedes ir cortando ramitas cuando las necesites o vayas a consumirlas. Aunque también puedes utilizarlas para secarlas e ir utilizándolas a lo largo del año.

Si te interesa, puedes consultar cómo recolectar plantas medicinales y cómo secar y conservar plantas medicinales.

Cómo utilizar el romero

    • Fresco: Podemos usar las hojas de sus ramas recién cortadas.
    • Seco: Secando sus ramas al sol y despojando después sus hojas y guardándolas en un tarro.
    • Macerado: Podemos macerarlo en aceite de oliva (riquísimo como uso culinario) y en agua. Si hacemos infusión, el romero perderá algunos de sus componentes bajo la acción del calor. Otra manera de macerarlo en agua es dejándolo toda la noche en un vaso de agua fría y tomándolo al día siguiente.
    • Aceite esencial: El aceite esencial de romero se consigue con el proceso de destilación por vapor. Para ello necesitarás un alambique, pero uno pequeño puede servirte para uso particular. Seguro que destilar tu propio aceite esencial de romero te resultará una experiencia muy gratificante.

Consulta cómo hacer preparaciones caseras con plantas medicinales.

Contraindicaciones del romero

Aunque el romero es una planta muy interesante desde el punto de vista medicinal, también hemos de tener en cuenta algunas contraindicaciones:

    • No consumir en caso de embarazo, pues es emenagogo.
    • No consumir en caso de enfermedades inflamatorias.
    • No consumir en caso de estreñimiento.
    • No consumir en caso de enfermedades neurológicas.
    • No consumir en caso de enfermedades coronarias.

Tener tu propio huerto urbano te llenará de satisfacción. Atrévete y cultiva ajos ecológicos o tu propia albahaca. Y si es tu primer huerto urbano, consulta el artículo ¿Por dónde empiezo?

Artículos Relacionados

Te ha gustado el artículo? Compártelo en redes sociales!
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePin on PinterestDigg thisShare on LinkedInShare on TumblrShare on RedditBuffer this pagePrint this page