El gel fresco de aloe vera tiene numerosas aplicaciones en casa, tanto para la piel como para elaborar zumo de aloe vera. Cultivar aloe vera es lo más fácil del mundo, pues no hay planta más agradecida y resistente.

Como Cultivar Aloe Vera en Casa

El aloe vera es una planta que podemos usar en casa para numerosos remedios caseros. Cultivarla es lo más fácil del mundo y es la mejor forma de disponer de gel de aloe vera fresco y lleno de propiedades medicinales.

Te explicamos todo lo que necesitas saber para cultivar fácilmente aloe vera en casa.

Comprar aloe vera

Aunque también existe la opción de comprar semillas, nuestro consejo es que compres directamente la planta de aloe vera; ahorrarás bastante trabajo y tiempo pues, como veremos, es una planta que enseguida se reproduce y es muy fácil obtener nuevos aloes a partir de la planta madre.

Eso sí, a la hora de comprar la planta de aloe, es muy importante que prestes atención a la variedad. El aloe tiene más de 250 variedades y solo cuatro o cinco de ellas tienen propiedades terapéuticas, por ello es crucial que, al comprar la planta, te asegures de estar comprando aloe vera auténtico. No es que te vayan a engañar deliberadamente, pues es una planta barata de todos modos, pero sí es fácil equivocarse por descuido.

El auténtico aloe vera se llama Aloe Barbadensis.

Dónde plantar aloe vera

El aloe vera es una planta que crece fácilmente y no necesita demasiados cuidados, tan solo unos pocos que veremos a continuación.

Por lo tanto, no precisa un lugar específico ni es particularmente delicada con los suelos. Puedes plantarla en macetas, jardineras, en el jardín, o donde te parezca mejor.

Cuidados del aloe vera

El aloe vera es una planta rústica que se puede cultivar tanto en interior como en exterior. De hecho, cultivarla dentro de casa supone una doble ventaja, ya que, por un lado dispondremos de su terapéutico gel de aloe vera y, por otro, es una planta que absorbe numerosas sustancias químicas tóxicas dentro del hogar (se sabe que hasta un 8%), de modo que, a la vez que cultivamos el aloe vera, esta fabulosa planta purifica nuestro hogar sin darnos cuenta (consulta cuáles son las plantas que, según la NASA, más purifican el hogar).

Además, el aloe vera necesita muy pocos cuidados:

    • Tierra: El aloe vera resiste bien cualquier tipo de suelo aunque, obviamente, si deseamos tener una planta lustrosa conviene añadir de vez en cuando un buen humus de lombriz para nutrirla (consulta cuáles son los mejores abonos orgánicos y los mejores sustratos).
    • Temperatura: Prefiere la temperatura cálida y no resiste bien las heladas
    • Riego: El aloe vera puede resistir durante muchos meses sin riego ni lluvia, ya que soporta muy bien la sequía. Por el contrario, no resiste el exceso de agua y puede pudrirse fácilmente si la regamos demasiado (consulta esta guía de riego)
    • Sol: Tolera muy bien el sol aunque en el verano, conviene cubrirla en las horas más duras para protegerla de un sol demasiado intenso. En las ciudades más frías, puedes cultivarla en el interior durante el invierno y sacarla al exterior en verano.

Si están empezando a plantearte en serio lo de cultivar tus propios remedios, quizá te interese nuestro reportaje ¿Por dónde empiezo?

Reproducción del aloe vera

Para poder disponer siempre del gel de aloe vera, conviene tener distintas plantas con distintos tamaños y edades.

A los 3 o 4 años, al aloe vera le empiezan a salir hijitos que, cuando alcancen unos 10cm, cortaremos y trasplantaremos en otra maceta para obtener un nuevo aloe vera.

Para que el aloe vera madre cicatrice bien, es mejor no regar la planta durante las dos semanas posteriores a haberlos cortado.

Cómo usar el aloe vera

Podemos usar el aloe vera de dos formas: Si queremos usar su gel fresco para cualquier tipo de aplicación medicinal o cosmética, lo mejor es usarlo en el momento.

Para ello, cortaremos una penca del aloe vera, siempre de las más externas y obtendremos el gel de la forma en que te explicamos a continuación:

    • Para uso interno (zumo de aloe vera)

      El aloe vera se puede tomar internamente en forma de zumo de aloe vera. Para elaborarlo, cortaremos una penca del aloe vera, de las más externas, y la cortaremos en rodajas. Luego, extraeremos el gel, eliminando la corteza y la savia amarilla (que es amarga). Luego mezclaremos el gel de aloe vera con alguna fruta rica en vitamina C como limón, naranja, pomelo, etc y añadiremos un litro de agua. Batirlo todo y… listo!

    • Para uso externo (gel de aloe vera)

      El gel de aloe vera también tiene muchas aplicaciones interesantes cuando se usa de forma externa, es decir, en la piel. Nuestro consejo, al igual que con el zumo, es que siempre lo uses fresco, o sea, recién cortado. Para usar el gel, corta un penca externa del aloe vera, limpia las espinas y ábrela transversalmente. Usa el gel que hay en su interior, justo en el medio, evitando la savia amarilla que puede ser irritante. Verás que el gel es abundante y muy fácil de usar. Puedes separarlo con una cucharilla o simplemente aplicar la planta directamente sobre la piel por su parte interna.

Indicaciones del aloe vera

Puedes usar el aloe vera para:

    • Zumo de aloe vera (uso interno)

      En caso de que tengas cualquier tipo de afección en el sistema digestivo. El aloe vera es una planta que calma la irritación de los tejidos, tanto en la piel, como en los tejidos internos. Por lo tanto, el zumo de aloe vera está indicado en úlceras, gastritis, acidez de estómago, estreñimiento, malas digestiones, etc.

    • Gel de aloe vera (uso externo)

      El gel fresco de aloe vera se ha utilizado tradicionalmente para calmar la piel en caso de: acné, dermatitis, psoriasis, quemaduras, picotazos de insectos, pieles delicadas, pieles socarradas después de tomar el sol y todo tipo de alteraciones de la piel, pues tiene un efecto antiinflamatorio y calmante.

Jarabe regenerador celular de aloe vera

Este jarabe de aloe vera se puede usar durante cortos períodos de tiempo para estimular el sistema inmunitario y como regenerador celular general. Necesitarás:

    • 1 penca de aloe vera
    • 350g de miel
    • 1 cucharada de tintura de propóleo

Para elaborar el jarabe de aloe vera, sigue estos pasos:

PASO 1

Corta la penca de aloe vera e introdúcela entera (sin quitar la capa exterior ni nada) en el vaso de la batidora.

PASO 2

Añade al vaso de la batidora 350g de miel y una cucharada de tintura de propóleo,

PASO 3

Bátelo todo bien y mete el resultado en un recipiente de vidrio. Déjalo macerar durante 21 días y toma una cucharada del jarabe, entre 1 y 3 vez al día.

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